banner a1

banner a5 banner a6   

logo

banner l

Sábado, 23 de Septiembre de  2017
00:41

15respuestaunam01Ante las eventuales repatriaciones de mexicanos como parte de una política deliberada y dolosa, nuestro país debe establecer acciones en favor del empleo, seguridad social, salud, educación y vivienda de quienes regresan. “Es un tema que debemos ver en función no sólo de la coyuntura por la que atravesamos, sino de cómo resolveremos las carencias sociales”, indicó Luis Raúl González Pérez, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

Al participar en el seminario taller “En defensa del interés nacional. Ante la coyuntura crítica, ¿qué hacer?”, convocado por el Grupo Nuevo Curso de Desarrollo de la UNAM, el ombudsman sostuvo que la migración es una realidad pluridimensional que exige respuestas coherentes e integrales.

“Los migrantes pueden hacer contribuciones positivas y profundas al desarrollo económico y social de los lugares de acogida y a la creación de riqueza mundial; éste es el eje que debe animar el tema. No debemos recargar en los repatriados la solución a la problemática: el Estado mexicano está obligado a dar respuesta integral a la situación de vulnerabilidad de éstos”, remarcó.

De acuerdo con el reciente llamado para que todas las instituciones públicas asuman medidas de austeridad en el ejercicio de sus gastos, el ombudsman comentó que “si los poderes y las instancias de gobierno determinan por sí mismos sus medidas de austeridad, el alcance de éstas puede ser limitado, prestándose, incluso, a la simulación”.

En su intervención con el tema “Derechos humanos y migración”, resaltó la necesidad de definir y dar seguimiento al destino de los ahorros que se obtengan de esas medidas de austeridad, y que no queden como recursos disponibles para una asignación discrecional.

En su oportunidad, Marie-Laure Coubès, académica de El Colegio de la Frontera Norte, refirió que según una encuesta sobre migración, elaborada por esa institución académica, en los últimos años la migración de mexicanos hacia Estados Unidos, en particular de los indocumentados, ha disminuido, no así la de los centroamericanos.

El fenómeno, abundó, está determinado por la política de cierre de la frontera y por el castigo hacia los migrantes que intentan ingresar a la Unión Americana, lo que ha derivado también en la disminución de las deportaciones. Para 2007, al año 700 mil mexicanos cruzaban la frontera norte, en la actualidad sólo lo hacen 100 mil.

El mayor número de migrantes connacionales que regresaron al país se registró entre 2007 y 2011, dato muy ligado a las deportaciones; ahora la situación podría agravarse, y “México debe estar preparado para este retorno que pudiera ser masivo”.

En tanto, la economista Norma Samaniego resaltó la necesidad de definir una posición propia del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). “México debe manifestar su interés por contar con un instrumento que sirva a los intereses de los países firmantes y que sea compatible con un sistema abierto y multilateral de comercio”.

Sin embargo, debe quedar claro que de no ser aceptables para el país los términos para una eventual renegociación, sería preferible abandonarlo. “Estamos pagando costos muy altos por la incertidumbre que genera; en cualquier caso, es necesario que México inicie la reorganización de sus vínculos de comercio y cooperación internacional con otras naciones que compartan sus principios”.

En el tema “Empleo y salarios”, dijo que una eventual revisión de este acuerdo comercial no debe significar que asumamos una óptica unilateral impuesta, sino responder a nuestros propios intereses, desplegar una actitud propositiva e imaginativa para definir, en coordinación con los sectores productivos, académicos y organizaciones sociales, propuestas en temas que requieran una mejora.

México no puede aceptar que se condicione la renegociación del TLCAN a ningún tipo de aportación, ni a la construcción del muro que atentaría contra valores superiores: la dignidad y soberanía nacionales. “Lo que sugerimos como grupo es la necesidad de replantear el modelo de desarrollo y el papel del mercado interno”.

Juan Carlos Moreno-Brid, académico de la Facultad de Economía, consideró que ante la emergencia que impone en el corto plazo la llegada de Donald Trump a la presidencia de EU, lo que debería hacerse “es aclarar la mente de nuestros gobernantes y dirigentes” para hacerles ver que se necesitan medidas de largo plazo y poner el mercado interno como motor de desarrollo.

La coyuntura que representa Trump es una oportunidad para la economía mexicana de cambiar su ruta; no es posible seguir de la manera en que estamos; el país está incendiado en términos económicos, sociales y políticos, concluyó.

banner b1 i2

banner e1 i