- Mediante acuerdo ampliaron el trabajo conjunto que llevan a cabo para estar mejor preparados
CIUDAD DE MÉXICO.- La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Organización del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares (CTBTO) acordaron compartir información sísmica e hidroacústica, formar a jóvenes científicos, fomentar el intercambio de conocimientos y el desarrollo de proyectos conjuntos de investigación.
El nuevo acuerdo de colaboración signado incluye que el Servicio Sismológico Nacional compartirá con el organismo internacional información de las estaciones auxiliares localizadas en la península de Yucatán, Oaxaca y Baja California Sur y podrá acceder a datos primarios del CTBTO para fortalecer las capacidades nacionales de monitoreo, prevención y alerta temprana ante tsunamis.
Al hacer uso de la palabra, la coordinadora de la Investigación Científica, María Soledad Funes Argüello, recordó que la Universidad Nacional es una comunidad que construye futuros, uno de ellos es el de la paz y este convenio -firmado en la sala 1 de la Torre de Rectoría- permitirá utilizar datos sísmicos auxiliares e hidroacústicos del Sistema Internacional de Vigilancia para el alertamiento temprano de tsunamis, lo que fortalecerá su capacidad para comprender los fenómenos naturales y contribuir a proteger a la población.
En este contexto, rememoró que hace 30 años la comunidad internacional se propuso un objetivo sencillo, pero difícil de alcanzar: impedir toda explosión nuclear de ensayo en el mundo para frenar el desarrollo de nuevas armas y el perfeccionamiento de las existentes, un compromiso que esta casa de estudios comparte.
Ante titulares de institutos, facultades y coordinaciones de diferentes áreas de la Universidad, el coordinador de Relaciones y Asuntos Internacionales, William Lee Alardín, destacó que la Universidad de la nación está comprometida con valores como la libertad de pensamiento, la igualdad de las personas y el razonamiento como una forma de resolver nuestras diferencias.
El también investigador manifestó que para esta institución resulta natural participar con la CTBTO para contribuir a la búsqueda de soluciones pacíficas a los conflictos y ayudar a prevenirlos siempre que sea posible. Nos complace poner el talento, los recursos y la experiencia de la Universidad en una iniciativa de gran nobleza.
Trabajar por la paz
Desde hace tres décadas ambas partes cooperan de manera sostenida gracias a la operación de dos estaciones sismológicas y una hidroacústica en la isla Socorro, en el archipiélago de las islas Revillagigedo, comentó el director del Instituto de Geofísica, José Luis Macías Vázquez.
A su vez, Robert Floyd, secretario Ejecutivo del CTBTO, enfatizó que la Universidad y México deben estar más que orgullosos de ser herederos del Nobel de la Paz, Alfonso Gacía Robles, jurista quien fue uno de los principales impulsores del Tratado de Tlatelolco, el cual hizo de América Latina y el Caribe la primera región densamente poblada del planeta libre de armas nucleares.
Es favorable que la Universidad Nacional y México cuentan con personas expertas conscientes de que se debe luchar contra las armas nucleares y trabajar por la paz. Pocas instituciones en el mundo se preocupan por generar una cultura así y, por eso, la Universidad hace una gran contribución al orbe.
Para Xyoli Pérez Campos, directora del Sistema Internacional de Vigilancia del CTBTO, esta iniciativa ofrece múltiples oportunidades de trabajo en investigación y respaldo a proyectos innovadores entre ambas partes, como la realización de estancias sabáticas para revisar los datos sísmicos, formación de recursos humanos, intervenir en los veranos de investigación de la CTBTO o concursar por apoyos para las mujeres en la investigación.