- Los Diablos Rojos levantaron su tercer título de la Concacaf Champions Cup al imponerse 6-5 en penales a Tigres
Toluca volvió a reinar en la Concacaf. En una final cargada de tensión, emociones y momentos de alta intensidad, los Diablos Rojos derrotaron a Tigres en la tanda de penales para proclamarse campeones de la Concacaf Champions Cup 2026 y sumar un nuevo título internacional a sus vitrinas.
El encuentro disputado en el Estadio Nemesio Diez fue una auténtica batalla futbolística. Durante los 90 minutos reglamentarios, ambos equipos protagonizaron un duelo cerrado, con pocas concesiones defensivas y destacadas actuaciones de los guardametas Luis García y Nahuel Guzmán, quienes evitaron que el marcador se moviera en varias ocasiones.
La igualdad se mantuvo incluso en los tiempos extra, donde ninguno de los dos clubes logró inclinar definitivamente la balanza. La intensidad física y el desgaste acumulado marcaron el cierre del partido, obligando a que el campeón se definiera desde los once pasos.
En la serie de penales, Toluca mostró mayor temple y precisión. Cuando la definición parecía interminable, el arquero Luis García se convirtió en el héroe de la noche al detener el cobro decisivo que aseguró la victoria escarlata por 6-5 y desató la celebración de la afición mexiquense.
Con este resultado, el equipo dirigido por Antonio Mohamed cerró una temporada memorable y consiguió el tercer campeonato de Concacaf en la historia del club. Además, aseguró su clasificación a futuras competencias internacionales organizadas por la FIFA, consolidándose como uno de los equipos más dominantes de la región.
Para Tigres, la derrota significó quedarse a las puertas de un nuevo título continental pese a haber protagonizado un torneo destacado. Los felinos compitieron hasta el último instante, pero la gloria terminó pintándose de rojo en una noche inolvidable para Toluca.