- Jorge Medina Delgadillo advierte que las universidades enfrentan una crisis de “credencialización” y propone privilegiar la formación integral, la ética y el aprendizaje profundo por encima de la obtención de títulos
CIUDAD DE MÉXICO.- La educación superior debe dejar de centrarse únicamente en la obtención de títulos y recuperar su misión de formar personas con pensamiento crítico, sentido ético y compromiso social, afirmó el rector de la UPAEP, Jorge Medina Delgadillo, al presentar el concepto de Slow Learning como una respuesta a los desafíos que enfrenta la enseñanza universitaria en la actualidad.
El rector sostuvo que las universidades atraviesan una etapa de “credencialización”, en la que el principal objetivo de muchos estudiantes es conseguir un documento que avale sus estudios, dejando en segundo plano la formación humana e intelectual.
Como ejemplo de esta problemática, se refirió a la reciente difusión en redes sociales de estrategias para cometer fraude en los exámenes de admisión de la UNAM, una práctica que, dijo, refleja la pérdida de valores y la disposición de algunos aspirantes a ingresar a cualquier costo.
Medina Delgadillo advirtió que cuando la educación se limita a transmitir información, las instituciones de educación superior pierden su razón de ser, ya que una universidad debe formar criterio, capacidad de análisis y responsabilidad ética, además de conocimientos especializados.
Ante este panorama, planteó revisar los actuales mecanismos de admisión y retomar los cursos propedéuticos con una duración aproximada de un mes. Explicó que este esquema permitiría evaluar de manera más integral a los aspirantes, conocer sus capacidades, fortalecer su orientación vocacional y facilitar que los jóvenes tomen decisiones más informadas sobre la carrera que desean estudiar.
El rector también propuso impulsar una “contrarrevolución educativa” basada en el Slow Learning, un modelo que privilegia el aprendizaje profundo frente a la inmediatez que caracteriza a la era digital. Señaló que la formación universitaria requiere tiempo, reflexión, diálogo y procesos que permitan construir un pensamiento complejo, alejándose del consumo acelerado de información en redes sociales.
En este contexto, sostuvo que las universidades tienen la responsabilidad de formar personas capaces de desarrollar no solo competencias profesionales, sino también sensibilidad ética y buen juicio. “La universidad debe formar el buen gusto y la ética, que es el buen gusto de las acciones”, expresó.
Asimismo, consideró que México debe avanzar hacia una mayor profesionalización de todos los niveles laborales, tomando como referencia modelos internacionales donde los técnicos altamente capacitados desempeñan un papel estratégico en la competitividad y calidad de los procesos productivos.
Finalmente, Jorge Medina Delgadillo llamó a que la formación universitaria tenga como eje el altruismo y el bien común, al señalar que una educación auténtica debe preparar ciudadanos comprometidos con la sociedad y no únicamente con el éxito individual o las demandas del mercado laboral.