- “Somos claros y contundentes: ninguna potencia extranjera nos va a decir cómo gobernarnos.”
CIUDAD DE PUEBLA.- En una ceremonia cargada de simbolismo histórico y contenido político, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, conmemoró el 164 Aniversario de la Batalla de Puebla con un mensaje contundente en defensa de la soberanía nacional, en el que advirtió que México no acepta injerencias extranjeras y que cualquier intento de subordinación “está destinado a la derrota”.
Desde el emblemático escenario donde en 1862 el ejército mexicano derrotó a las fuerzas francesas, la mandataria articuló un discurso que entrelazó historia, identidad nacional y coyuntura política, enviando señales claras tanto al interior del país como al exterior.
“Ninguna potencia extranjera nos va a decir a los mexicanos cómo gobernarnos.” Y afirmó:
“Quienes piensan que me verán de rodillas, están derrotados.”
En uno de los momentos más relevantes de su intervención, la presidenta hizo referencia a la relación histórica con Estados Unidos, evocando el respaldo de Abraham Lincoln al gobierno de Benito Juárez durante la defensa de la República.
“Recordemos el gran momento de relación entre Juárez y Lincoln; el reconocimiento de la República y su apoyo es de las acciones más loables de nuestra historia compartida.” No obstante, dejó claro que la relación bilateral debe sostenerse bajo principios de respeto:
“Somos claros y contundentes: ninguna potencia extranjera nos va a decir cómo gobernarnos.”
Claudia Sheinbaum realizó un amplio recorrido por los momentos más críticos del país para sustentar su mensaje:
- El intento de reconquista encabezado por Isidro Barradas en 1829.
- La Guerra de los Pasteles.
- La invasión estadounidense de 1846.
- La Guerra de Reforma.
- La Batalla de Puebla de 1862

En ese contexto, destacó la decisión de Benito Juárez de suspender el pago de la deuda externa y la posterior intervención de potencias europeas, así como el avance del ejército francés respaldado por sectores conservadores que impulsaron la instauración de una monarquía encabezada por Maximiliano de Habsburgo.
La presidenta de México subrayó que, pese a la victoria del 5 de mayo de 1862 liderada por Ignacio Zaragoza, el país enfrentó nuevos embates, incluyendo el sitio de Puebla en 1863 y la ocupación de la capital.
Destacó que la resistencia republicana, encabezada por Juárez y sostenida por el pueblo, logró revertir la intervención mediante tácticas de guerrilla y una defensa prolongada del territorio nacional.
“El pueblo de México no se equivoca cuando se trata de defender la soberanía nacional.”
En su mensaje, la mandataria señaló que históricamente han existido sectores conservadores que apuestan por intereses externos y advirtió que:
“Quienes buscan el apoyo externo por no tener apoyo popular están destinados a la derrota.”
Además, enfatizó también que quienes promueven visiones de sometimiento o minimizan la capacidad del pueblo mexicano enfrentan una “derrota moral”.

Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó que México es una nación libre, con una profunda tradición de resistencia:
“Somos un pueblo que ama su libertad, su independencia y su soberanía, y estamos dispuestos siempre a defenderla.”
En la parte final, evocó a Vicente Guerrero con la frase “La patria es primero” y cerró con una arenga cívica en honor a los héroes nacionales:
“¡Viva el general Ignacio Zaragoza! ¡Viva Benito Juárez! ¡Viva el pueblo de México! ¡Viva México!”
