- Alí Calderón plantea una crítica frontal al racismo estructural en su nueva obra que presentó en la FENALI 39 de la BUAP
CIUDAD DE PUEBLA.- El poeta Alí Calderón presentó su libro “Poeta en patria criolla. Raza y literatura en tiempos de Santa Anna”, una obra que, además de revisar el siglo XIX, busca interpelar de forma directa las dinámicas sociales y culturales que persisten en el México contemporáneo.
Durante su intervención, el autor explicó que el libro surge a partir de un seminario en el posgrado de literaturas latinoamericanas, espacio académico donde actualmente imparte clases, y desde el cual comenzó a articular una reflexión crítica sobre la literatura, la raza y el poder.
Calderón señaló que su intención era construir un texto provocador, incluso incómodo, que confrontara al lector con las contradicciones históricas y sociales del país:
“Yo quería hacer un libro que nos ofendiera y nos escupiera un poco a la cara, porque el tema de la raza siempre es ofensivo”, expresó.
El poeta enfatizó que el racismo en México no es un fenómeno aislado ni exclusivo del pasado, sino una realidad cotidiana que se manifiesta en prácticas sociales, lenguaje y dinámicas de exclusión. Desde expresiones populares hasta actos de discriminación en espacios públicos, el autor subrayó que estas conductas siguen vigentes fuera de lo que definió como “la burbuja universitaria”.
Asimismo, criticó la homogeneidad en el ámbito editorial y literario contemporáneo, donde —afirmó— predominan perfiles vinculados a sectores privilegiados:

“Si ustedes van a una mesa de novedades, todos los escritores mexicanos son blancos, criollos, burgueses y de un mundo patriarcal. No falla”.
En este contexto, Calderón retoma la noción de catástrofe planteada por Walter Benjamin, para explicar la continuidad histórica de estas estructuras de poder: un fenómeno que, lejos de transformarse, se reproduce desde hace siglos.
El autor detalló que su obra utiliza la literatura del siglo XIX —incluyendo cuentos y poesía— como un dispositivo para analizar problemáticas actuales, estableciendo un puente entre el pasado y el presente. De esta manera, el libro no sólo revisita figuras y textos históricos, sino que también cuestiona la persistencia de élites culturales que, en distintas regiones del país, continúan concentrando poder simbólico.
“Este libro quiere pensar el presente”, puntualizó Calderón, al destacar que su propuesta literaria busca abrir una discusión necesaria sobre identidad, exclusión y representación en México.
