- Tricolor iniciará la fase de eliminación directa ante Ecuador y, si mantiene el paso, podría cruzarse con potencias como Inglaterra, Brasil y Argentina
La Selección Mexicana dejó atrás una fase de grupos histórica y ahora afronta el verdadero desafío del Mundial 2026. Después de terminar como líder invicto del Grupo A con paso perfecto, el equipo dirigido por Javier Aguirre ya conoce el complicado camino que deberá recorrer si quiere llegar por primera vez a una Final de la Copa del Mundo.
El primer obstáculo será Ecuador, selección que avanzó como uno de los mejores terceros lugares del torneo. El encuentro de Dieciseisavos de Final se disputará el próximo 30 de junio en el Estadio Ciudad de México, donde el Tricolor buscará aprovechar la localía para mantenerse con vida en la competencia.
Si consigue superar a los sudamericanos, México volvería a jugar en el Estadio Ciudad de México el 5 de julio para disputar los Octavos de Final. Ahí tendría un reto de mayor exigencia, ya que enfrentaría al ganador del duelo entre Inglaterra y la República Democrática del Congo, con los ingleses como favoritos para avanzar.
El panorama se volvería aún más complejo en caso de alcanzar los Cuartos de Final. Esa instancia, programada para el 11 de julio en el Estadio Miami, podría poner al Tricolor frente a Brasil, uno de los principales candidatos al título. No obstante, también existe la posibilidad de medirse con Japón, Costa de Marfil o Noruega, dependiendo de cómo se desarrollen las eliminatorias.
El sueño de disputar unas semifinales mundialistas, algo que México nunca ha conseguido, abriría la puerta a otro desafío de enorme magnitud. El 15 de julio, en el Estadio Atlanta, los posibles rivales serían Argentina o Colombia, aunque de ese lado de la llave también permanecen con vida selecciones como Suiza, Argelia, Ghana, Australia, Egipto y la sorprendente Cabo Verde.
En caso de completar una actuación histórica y alcanzar la gran Final, el Tricolor disputaría el partido por el campeonato el 19 de julio en el Estadio Nueva York. Del otro lado del cuadro aparecen varias de las selecciones más poderosas del torneo, entre ellas Alemania, Francia, España, Portugal, Países Bajos y Marruecos, cualquiera de las cuales podría convertirse en el último obstáculo por el título.
El camino hacia la gloria luce lleno de rivales de jerarquía, pero México llega fortalecido tras firmar la mejor fase de grupos de su historia en una Copa del Mundo. Ahora, el margen de error desaparece y cada partido será una auténtica final para un equipo que busca romper sus propios límites y escribir la página más importante del futbol mexicano.