SAN JOSÉ COSTA RICA.- En un mensaje dirigido al V Congreso Latinoamericano de CEPROME, el Papa León XIV enfatizó que la reparación de los abusos en la Iglesia no se limita a cumplimientos formales, sino que requiere una verdadera conversión en la justicia: personal, pastoral e institucional.
El encuentro, bajo el lema “Reparar el daño: entre la fe que sostiene, el cuidado que acompaña y la justicia que restaura”, reúne a especialistas, autoridades eclesiales, académicos y profesionales de América Latina, Estados Unidos y Europa para fortalecer la cultura del cuidado y prevenir los abusos.
El Pontífice destacó que la reparación es una dimensión esencial de la misión evangelizadora de la Iglesia, interpelando la conciencia de cada pastor y comunidad eclesial. Agradeció a la Conferencia Episcopal de Costa Rica por su testimonio de comunión y cercanía pastoral.
León XIV insistió en que la reparación no puede limitarse a normas y protocolos, sino que requiere una conversión profunda. Los responsables de las Iglesias locales tienen una obligacion particular en garantizar procedimientos adecuados y asumir una cultura del cuidado que prevenga abusos y escuche a las víctimas. El Papa afirmó que cuando obispos y superiores mayores integran este compromiso, la Iglesia se vuelve más creíble y evangélica.
La escucha a las víctimas fue un punto central del mensaje. El Papa la calificó como un acto de justicia y verdad, base para políticas creíbles, procesos de reparación y mecanismos de rendición de cuentas. La reparación, según el Santo Padre, requiere una visión eclesial clara, fundada en la verdad, la asunción de responsabilidades y el acompañamiento perseverante.
CEPROME, según el Papa, debe ser un espacio de convergencia eclesial, colaborando con el CELAM y la CLAR para un proceso continuo de maduración. El V Congreso busca promover una Iglesia más segura y comprometida con la justicia y la reparación, abordando temas como la teología de la reparación, el acompañamiento a las víctimas y los fundamentos teológicos y jurídicos del derecho a la reparación.
El Obispo de Roma concluyó encomendando los trabajos al Espíritu Santo y confiando el camino de cuidado y renovación a Nuestra Señora de los Ángeles, patrona de Costa Rica.