- Especialistas de la UNAM plantearon que cada vez dependemos más de esta innovación
CIUDAD DE MÉXICO.- En la XIV Semana del Cerebro en Ciencias, La Paradoja de Prometeo: ¿Facilitadores del Mundo o atrofia del Genio?, expertos de la UNAM y la UAM debatieron el impacto de la inteligencia artificial (IA) en la sociedad.
Enrique Soto Astorga, profesor de la Facultad de Ciencias (FC) de la UNAM, afirmó que los temores a que la IA nos reemplace son más económicos y políticos que técnicos. Sostuvo que estamos en medio de un cambio generacional y cultural acelerado, donde la IA se presenta como una “tecnología inevitable”, pero la verdadera preocupación radica en quienes la controlan.
Paola Hernández Chávez, académica de la UAM, señaló que desde los años 90 somos “organismos cibernéticos”, dependientes de la tecnología para funciones cognitivas como memorizar números telefónicos o direcciones.
Esta dependencia genera una confianza excesiva en la IA y un temor infundado a ser reemplazados. Hernández Chávez advirtió que la IA extrae y vende nuestros datos, enriqueciendo a los “señores tecnofeudales”. Afirmó que la creatividad no está siendo reemplazada por la IA, sino que hemos decidido “cerrar el changarro” de la creatividad.
Marcos Rosetti Sciutto, académico del Instituto de Investigaciones Biomédicas, reconoció el potencial de la IA en la docencia, pero expresó su preocupación por sus implicaciones. Recordó que Sam Altman, cofundador de OpenAI, propone que la IA se venda como un servicio más, como la luz o el agua. Rosetti Sciutto advirtió sobre el riesgo de un “feudalismo digital”, donde la IA podría delegar nuestras actividades cognitivas, especialmente las creativas, sin mejorar realmente la calidad de vida humana.
La mesa debate, moderada por David Suárez Pascal de la FC, planteó interrogantes sobre el futuro de la IA y su impacto en la humanidad, invitando a la reflexión sobre el equilibrio entre la innovación tecnológica y la preservación de la creatividad y autonomía humana.
