jue, Ago 6, 2026

Puebla, Pue. México

La IA debe potenciar el pensamiento crítico, no sustituir el conocimiento: UPAEP

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CIUDAD DE PUEBLA.- La inteligencia artificial (IA) representa una de las herramientas con mayor capacidad para transformar la educación, la investigación y el ámbito profesional; sin embargo, su verdadero impacto dependerá del pensamiento crítico y del uso responsable que hagan las personas de esta tecnología, afirmó Alejandro Jarero Mora, profesor de la Facultad de Tecnologías de Información y Ciencia de Datos de la UPAEP.

El académico explicó que el principal desafío en la actualidad ya no consiste en acceder a la información, sino en identificar cuáles contenidos son confiables. En ese sentido, sostuvo que la IA debe entenderse como un “copiloto” que amplía las capacidades humanas, pero que no sustituye el conocimiento ni el criterio de quienes la utilizan.

Jarero Mora consideró que prohibir el uso de la inteligencia artificial en las universidades sería un error. En cambio, señaló que las instituciones de educación superior deben formar a los estudiantes para utilizar estas herramientas de manera ética, validar la información que generan y desarrollar propuestas propias.

Asimismo, destacó que una regulación efectiva debe centrarse en fortalecer el pensamiento crítico y la formación ética, más que en establecer restricciones generales. Agregó que docentes, padres de familia y formadores tienen la responsabilidad de acompañar a niñas, niños y jóvenes para que hagan un uso responsable de estas tecnologías.

Entre los retos que enfrentan las universidades, el especialista mencionó la necesidad de enseñar a los estudiantes a verificar la información producida por los sistemas de IA, ya que éstos pueden generar errores o información falsa, conocida como “alucinaciones”. Por ello, insistió en que todo contenido debe revisarse, comprenderse y contrastarse antes de utilizarlo en trabajos académicos o profesionales.

El profesor de la UPAEP subrayó que el factor humano sigue siendo indispensable para validar datos, tomar decisiones y ejercer un juicio crítico frente a los contenidos generados por las plataformas de inteligencia artificial.

Añadió que la alfabetización digital ha evolucionado y ahora implica no sólo dominar herramientas tecnológicas, sino también evaluar la calidad de la información, proteger los datos personales y utilizar la IA con responsabilidad.

Entre las principales ventajas de esta tecnología, destacó la democratización del conocimiento, al facilitar el acceso a información especializada y apoyar la creación de textos, imágenes, audios, programación y prototipos. Además, señaló que la denominada ingeniería de prompts se ha convertido en una competencia cada vez más relevante para obtener mejores resultados mediante instrucciones precisas.

No obstante, advirtió que también existen riesgos, como la concentración de grandes volúmenes de información en pocas empresas tecnológicas y el uso de los datos compartidos por los usuarios para entrenar nuevos modelos de inteligencia artificial.

Asimismo, alertó sobre la dependencia tecnológica que puede generarse cuando las personas delegan excesivamente procesos cognitivos como la redacción, el análisis o la resolución de problemas, lo que podría afectar habilidades relacionadas con la memoria, la creatividad y el pensamiento analítico.

En contraste, resaltó que la inteligencia artificial ha impulsado importantes avances científicos, especialmente en el sector salud, donde contribuye al análisis de proteínas, al desarrollo de nuevos medicamentos y a la detección temprana de enfermedades mediante el procesamiento de imágenes médicas, siempre bajo la supervisión de especialistas.

Finalmente, Alejandro Jarero Mora comparó el impacto de la inteligencia artificial con el de innovaciones como la electricidad o el internet, al señalar que su beneficio dependerá del uso que las personas hagan de esta tecnología y de la capacidad para adoptarla con responsabilidad y sentido crítico.