- El resultado mantiene a Irán como líder del Grupo G y alimenta su sueño de avanzar a los Dieciseisavos de Final
Irán volvió a demostrar que en el futbol la determinación puede equilibrar cualquier diferencia sobre el papel. El Team Melli empató 0-0 frente a Bélgica en la segunda jornada del Grupo G del Mundial 2026 y sumó un punto que sabe a victoria, tanto por el contexto del partido como por las dificultades que ha tenido que enfrentar desde antes del arranque del torneo.
La selección iraní llegó a la Copa del Mundo sorteando obstáculos. La imposibilidad de establecerse en Arizona obligó al equipo a instalarse en Tijuana, mientras que diversos problemas administrativos complicaron la obtención de visas para integrantes del cuerpo directivo y personal de apoyo. A ello se sumó el desgaste físico provocado por los constantes traslados entre México y Estados Unidos para disputar sus compromisos mundialistas.
A pesar de ese panorama, Irán encontró la manera de competir de tú a tú contra una de las selecciones más talentosas de Europa.
Bélgica asumió el protagonismo desde el inicio, controló la posesión del balón y trató de imponer condiciones, pero fue el conjunto asiático el que estuvo más cerca de abrir el marcador en la primera mitad.
Al minuto 25, Ehsan Hajisafi sorprendió a todos en una jugada de táctica fija. Cuando parecía que enviaría un centro al área, filtró un pase raso para Mehdi Taremi, quien controló con categoría y venció a Thibaut Courtois con un potente disparo de zurda.
La celebración iraní duró apenas unos instantes. El VAR revisó minuciosamente la acción y determinó que Taremi se encontraba en posición adelantada, anulando así lo que habría significado uno de los grandes golpes de la jornada.
En el complemento, Bélgica vivió una auténtica montaña rusa de emociones. Kevin De Bruyne generó una de las oportunidades más claras del encuentro al enviar un centro peligroso que terminó en los pies de Maxim De Cuyper. El defensor remató prácticamente sin oposición, pero apareció la figura de Alireza Beiranvand con una intervención espectacular para mantener intacta su portería.
Cuando los Diablos Rojos parecían encontrar el camino hacia el triunfo, todo cambió al minuto 66. Nathan Ngoy derribó a Mehdi Taremi cuando el delantero iraní se escapaba solo rumbo al arco, por lo que el árbitro mostró la tarjeta roja directa y dejó a Bélgica con diez futbolistas.
Con superioridad numérica, Irán buscó aprovechar el momento anímico. Bélgica, por su parte, apeló al oficio y al sacrificio para sostener el empate. Ninguno logró romper el cero y el silbatazo final desató la celebración del Team Melli.
Más allá del marcador, el resultado representa una muestra del carácter y la resiliencia del conjunto iraní. Tras superar problemas logísticos, largas horas de traslado y un calendario exigente, Irán consiguió un empate que lo mantiene invicto y con el liderato del Grupo G.
Ahora, el sueño de clasificar a los Dieciseisavos de Final luce más vivo que nunca para un equipo que ha hecho de la adversidad su principal fuente de inspiración y que sigue escribiendo una de las historias más sorprendentes del Mundial 2026.