sáb, Ago 29, 2026

Puebla, Pue. México

Inteligencia artificial enfrentará decisiones críticas en futuras misiones al espacio profundo

06 BUAP1
  • Cecilia Guadalupe Torres Perea abordó en la BUAP los dilemas éticos que plantea la autonomía de la IA en misiones tripuladas

CIUDAD DE PUEBLA.- La Inteligencia Artificial podría convertirse en un elemento decisivo para preservar la vida de astronautas durante futuras misiones al espacio profundo, donde la distancia con la Tierra impedirá responder de manera inmediata ante una emergencia.

Este fue uno de los principales planteamientos expuestos por la investigadora aeroespacial mexicana Cecilia Guadalupe Torres Perea durante la conferencia magistral “¿Quién toma las decisiones en el espacio profundo? Ética y autonomía de la IA en misiones tripuladas”, realizada en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).

Teniendo como sede el salón Candiles del edificio Carolino, Torres Perea explicó que la exploración espacial enfrenta un nuevo escenario en el que los sistemas de inteligencia artificial podrían asumir funciones que actualmente dependen de equipos de especialistas en la Tierra.

La investigadora, quien combina su formación en Psicología con sus estudios de Ingeniería Aeronáutica, destacó la importancia de analizar el desarrollo tecnológico desde una perspectiva interdisciplinaria, particularmente cuando se trata de misiones en las que las decisiones pueden determinar la supervivencia de una tripulación.

Uno de los escenarios planteados fue una eventual misión a Marte. Debido a la distancia, una comunicación entre la tripulación y la Tierra puede presentar una demora de hasta 20 minutos. Ante una emergencia médica o una falla en los sistemas de soporte vital, esperar instrucciones del Control de Misión podría representar un riesgo para los astronautas.

En estas circunstancias, una Inteligencia Artificial instalada en la propia nave podría analizar información, identificar posibles situaciones de emergencia, priorizar recursos y plantear alternativas de solución. Sin embargo, Cecilia Torres Perea subrayó que esta posibilidad abre una pregunta fundamental: ¿hasta dónde debe llegar la autonomía de una IA cuando está en juego la vida humana?

Más allá de desarrollar sistemas capaces de responder con rapidez, consideró necesario establecer parámetros éticos que determinen qué decisiones pueden delegarse a una máquina, cuáles deben permanecer bajo supervisión humana y cómo se definirán las responsabilidades cuando una decisión automatizada tenga consecuencias.

La conferencia fue organizada por Aura. Inteligencia Artificial y Ética Algorítmica de la BUAP, como un espacio para reflexionar sobre los retos que acompañarán el avance de la inteligencia artificial en ámbitos de alta especialización, como la exploración espacial.

La especialista también destacó que la humanidad se encuentra todavía en una etapa temprana de su historia como especie exploradora del espacio. Aunque existen avances importantes en tecnología aeroespacial y en el desarrollo de vuelos tripulados privados, aún se requiere la participación conjunta de áreas como la Física, Medicina, Psicología, Ingeniería e Inteligencia Artificial para enfrentar los riesgos de futuras misiones.

En este contexto, sostuvo que la posibilidad de que la humanidad se convierta en una especie interplanetaria dependerá no sólo de alcanzar nuevas fronteras tecnológicas, sino también de establecer criterios éticos que permitan garantizar que las decisiones tomadas fuera de la Tierra prioricen la seguridad, autonomía y dignidad de las personas.