- Autoridades coinciden que la discusión no debe centrarse en prohibir los celulares, sino en establecer límites y mecanismos que permitan aprovechar sus beneficios educativos
MONTERREY, NUEVO LEÓN.- Con el objetivo de abrir un debate nacional sobre el uso de celulares, tabletas, redes sociales e inteligencia artificial en niñas, niños y adolescentes, inició en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) el foro regional “La vida frente a la pantalla”, convocado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
El encuentro correspondiente a la región Noreste reúne a autoridades educativas, especialistas y representantes de organismos internacionales para analizar los beneficios y riesgos que representa la tecnología en los procesos de enseñanza-aprendizaje y en el desarrollo de las nuevas generaciones.
Durante la inauguración, el gobernador de Nuevo León, Samuel Alejandro García Sepúlveda, sostuvo que el uso de dispositivos digitales es un tema que debe analizarse desde los ámbitos sociológico, jurídico y educativo, particularmente ante la velocidad con la que evolucionan las nuevas tecnologías.
Señaló que la discusión no debe centrarse en prohibir los celulares, sino en establecer límites y mecanismos que permitan aprovechar sus beneficios educativos y, al mismo tiempo, reducir los riesgos que enfrentan niñas, niños y adolescentes.
García Sepúlveda expuso experiencias de países como Noruega, Francia e Inglaterra, donde se han establecido distintas restricciones al uso de smartphones en las escuelas. Destacó que algunas de estas medidas han permitido disminuir problemáticas como el bullying, aunque también han obligado a los sistemas educativos a encontrar un equilibrio entre regulación y aprovechamiento de las herramientas digitales.
En el caso de México, destacó el reto de garantizar que los dispositivos que ingresan a los planteles tengan un uso estrictamente educativo, como establece la normativa, y planteó la posibilidad de recurrir a herramientas tecnológicas que permitan restringir determinadas aplicaciones y contenidos dentro de las escuelas.
El mandatario estatal advirtió además sobre los riesgos relacionados con la privacidad y el manejo de información personal por parte de aplicaciones y plataformas digitales, así como sobre fenómenos como el robo de identidad, la extorsión y otras conductas que pueden afectar particularmente a los menores.
“Sí estamos obligados a poner límites, sí estamos obligados como padres y como autoridades a poner límites a este mundo que no tiene control”, expresó.
Tecnología, ciudadanía digital y pensamiento crítico
Por su parte, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, señaló que el acelerado desarrollo de la inteligencia artificial y las plataformas digitales obliga a replantear la manera en que la sociedad se relaciona con la tecnología.
Durante su intervención, destacó la velocidad con la que las nuevas herramientas alcanzan una adopción masiva y señaló que las redes sociales y la inteligencia artificial han transformado radicalmente la forma de comunicarse, informarse y aprender.
Ante este escenario, consideró necesario analizar tanto lo que ocurre detrás de las pantallas, particularmente el diseño de las plataformas y sus algoritmos, como lo que sucede frente a ellas, debido a sus posibles efectos en el desarrollo cognitivo y la salud mental.
Delgado Carrillo advirtió que las nuevas generaciones enfrentan riesgos como ciberacoso, acoso sexual, exposición a contenidos violentos o sexuales, problemas de sueño, ansiedad, depresión, autolesiones y trastornos alimenticios.
Subrayó que la responsabilidad no puede recaer exclusivamente en las familias, pues también debe existir corresponsabilidad de las empresas que diseñan plataformas con mecanismos destinados a mantener la atención de los usuarios.
El secretario de Educación Pública insistió en que la respuesta no debe ser prohibicionista. El objetivo, dijo, es generar conciencia, establecer límites y formar una ciudadanía digital capaz de utilizar la tecnología de manera responsable.
“Donde la inteligencia artificial no sustituya al pensamiento crítico. Donde el celular y las tecnologías sigan siendo una herramienta nuestra, no una herramienta que nos controla a nosotros”, afirmó.
Informó que 17 entidades federativas ya cuentan con algún tipo de regulación sobre el uso de dispositivos digitales en las escuelas, mientras que en otras cinco se encuentran en discusión nuevas medidas. Señaló que México también debe aprovechar las experiencias internacionales para construir una propuesta propia.
UNESCO llama a poner la tecnología al servicio de la educación
En tanto, Andrés Morales Arciniegas, representante de la UNESCO en México, destacó que la discusión debe desarrollarse con serenidad, evidencia y, principalmente, escuchando a quienes viven cotidianamente la transformación educativa.
Explicó que niñas, niños y jóvenes crecen actualmente en un entorno diferente al de generaciones anteriores, en el que las pantallas, plataformas digitales y herramientas de inteligencia artificial forman parte de sus procesos de aprendizaje, comunicación y construcción de identidad.
Reconoció que estas tecnologías pueden ampliar el acceso al conocimiento, impulsar la creatividad y generar nuevas posibilidades educativas, pero también plantean desafíos relacionados con la atención, el sueño, la convivencia, la privacidad, el aprendizaje y la salud mental.
Por ello, sostuvo que debe evitarse una falsa disyuntiva entre estar a favor o en contra de la tecnología.
“La tecnología debe estar al servicio de las personas y de la educación, y no al revés”, enfatizó.
Morales Arciniegas consideró que cualquier regulación debe acompañarse de alfabetización digital, mediática, informacional y algorítmica, para que las nuevas generaciones comprendan cómo funcionan los sistemas digitales, identifiquen riesgos, verifiquen información, ejerzan sus derechos y tomen decisiones basadas en el pensamiento crítico.
También llamó a generar mayor evidencia desde México y a escuchar a docentes, especialistas, familias y empresas, pero especialmente a niñas, niños y jóvenes, con el propósito de que las políticas destinadas a proteger su bienestar incorporen sus experiencias y necesidades.
Un debate que busca construir propuestas
Los participantes coincidieron en que el reto consiste en encontrar un equilibrio entre aprovechar el potencial educativo de la tecnología y proteger a las nuevas generaciones de sus riesgos.
El foro “La vida frente a la pantalla” abre así un espacio de discusión en el que autoridades educativas, especialistas y comunidades escolares podrán aportar propuestas para definir políticas públicas sobre el uso de dispositivos digitales en las escuelas.
La discusión parte de una premisa compartida: no se trata de regresar a un mundo sin tecnología, sino de lograr que celulares, plataformas digitales e inteligencia artificial permanezcan bajo control de las personas y se conviertan en herramientas para fortalecer el aprendizaje, el pensamiento crítico y el desarrollo integral de niñas, niños y jóvenes.