- El secretario General Ejecutivo de la Asociación, Dr. Luis González Placencia, ofreció una charla de cierre en el “Maratón de las Niñas y las Mujeres en TIC”, organizado por la Red de Mujeres en TIC de ANUIES y MetaRed México
CIUDAD DE MÉXICO.- La inclusión de las mujeres es la única vía para garantizar un futuro tecnológico equitativo, afirmó el secretario General Ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), Dr. Luis González Placencia, durante la conferencia titulada: “Sin Igualdad no hay Futuro: Educación, Tecnología y Derechos de las Mujeres”.
En el marco del cierre del Maratón de las Niñas y las Mujeres en TIC, organizado por la Red de Mujeres en TIC de ANUIES y MetaRed México, el Dr. González Placencia abordó el papel de la educación superior en la promoción de la igualdad sustantiva, los derechos de las mujeres y la construcción de entornos académicos y tecnológicos justos, inclusivos y libres de discriminación e hizo un llamado urgente a reconocer que la participación de las mujeres en las áreas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) que no es solo una cuestión de desarrollo profesional, sino un cumplimiento fundamental de su derechos.
Bajo la premisa de “entre más derechos, menos brechas”, el Dr. González Placencia destacó la necesidad de abatir la desigualdad histórica y tecnológica que aún impera en el sector.
En ese sentido, identificó dos grandes retos: la brecha histórica de desigualdad hacia las mujeres y la brecha tecnológica, ambas vinculadas a la necesidad de reconocer el derecho humano a la ciencia.
Señaló que a pesar de los avances en la emancipación femenina, las estadísticas actuales revelan una realidad preocupante ya que solo 3 de cada 10 personas que participan en áreas STEM son mujeres y esta disparidad comienza desde la infancia, donde apenas un 9% de las niñas manifiesta interés por estas disciplinas, en comparación con el 28% de los varones.
El Títular de ANUIES, indicó que esta situación es producto de una violencia estructural y de la persistencia de ambientes masculinizados donde los roles de toma de decisiones siguen concentrados en los hombres.
Añadió que entre los obstáculos identificados se destaca la brecha salarial, donde en el ámbito STEM, una mujer gana, en promedio, 85 pesos por cada 100 que recibe un hombre; otro elemento, es el llamado “techo de cristal” que se refiere a barreras externas invisibles y el “techo de cemento” que representa las barreras autoimpuestas por la falta de modelos a seguir y sesgos educativos que desalientan a las jóvenes; así como la falta de conciliación en la que la carga de los cuidados y tareas domésticas sigue recayendo desproporcionadamente en las mujeres, limitando su desarrollo profesional.
González Placencia advirtió que la falta de perspectiva de género se está trasladando a las nuevas tecnologías; ejemplificó que la Inteligencia Artificial está replicando estereotipos históricos en los que los asistentes virtuales tienen voces femeninas programadas para obedecer, hasta algoritmos de contratación que filtran currículos a favor de varones; incluso en términos de seguridad física, las pruebas de choque en vehículos se utilizan modelos masculinos, dejando a las mujeres en una situación de desventaja y para revertir esta tendencia, se enfatiza la necesidad de una gobernanza ética e inclusiva de las nuevas tecnologías.
Durante la charla, González Placencia indicó que en una sociedad en la que la educación y la tecnología se consolidan como pilares del desarrollo social, económico y cultural, es indispensable el impulso de acciones de igualdad y respeto a los derechos de las mujeres. Aquí, agregó, las universidades desempeñan un rol fundamental en la formación de profesionales, generación de conocimiento y promoción de entornos académicos y tecnologicós justos, inclusivos y libres de discriminación para contribuir a la construcción de una sociedad más equitativa.
Concluyó que las instituciones de educación superior aún tienen grandes pendientes para reconocer y combatir la violencia de género y promover el derecho humano a la ciencia. “Necesitamos que sea la perspectiva femenina la que contrarreste los sesgos de género que se están creando hoy en día.