- El propósito es incluir esta conducta como una forma de violencia que afecta a niñas, niños y adolescentes
CIUDAD DE PUEBLA.- La diputada Paulina Rubio Fernández (PAN) propone reformar la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes con el objetivo de prevenir, atender y sancionar la hipersexualización infantil, a fin de proteger el desarrollo integral y la dignidad de las personas menores de edad.
La iniciativa, turnada a la Comisión de los Derechos de la Niñez y Adolescencia, adiciona una fracción XIV Bis al artículo 4 para definir la hipersexualización infantil e incorpora una fracción IX al artículo 47 y reformar sus fracciones VII y VIII.
Define la hipersexualización infantil como la tendencia a enfatizar el valor sexual de los menores de edad, utilizándolos publicitariamente en actitudes, expresiones o códigos de vestimenta precoces e inadecuados para su edad, y que los menores viven inmersos en una realidad llena de connotaciones sexuales.
Establece que las autoridades federales, de las entidades federativas, municipales y de las demarcaciones territoriales de la Ciudad de México, en el ámbito de sus respectivas competencias, están obligadas a tomar las medidas necesarias para prevenir, atender y sancionar los casos en que niñas, niños o adolescentes se vean afectados por “la hipersexualización infantil”.
En su exposición de motivos, la legisladora explica que la creciente sexualización en medios de comunicación, publicidad y entornos sociales ha impactado de manera negativa en la infancia, generando presiones para adoptar conductas, estereotipos y roles que no corresponden a su edad, lo que repercute en su autoestima, salud mental y desarrollo integral.
Resalta que en México este fenómeno ha sido identificado como una problemática poco visibilizada y normalizada socialmente, incluso desde el entorno familiar, influida por factores culturales como el machismo y la falta de educación sexual.
Se estima que una de cada diez niñas entre 12 y 17 años ha estado expuesta a entornos hipersexualizados, lo que incrementa riesgos como abusos, explotación sexual y afectaciones a la salud mental.
Refiere que el Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes emitió recomendaciones para prevenir la hipersexualización, entre las que destacan evitar incentivar el uso de vestimenta o accesorios propios de adultos, no fomentar conductas o comentarios que refuercen la apariencia física, ni expresiones o comportamientos con connotaciones sexuales, ni besarles en la boca o presionarles para que besen a alguien, incluso si es un familiar.
Aclara que la iniciativa no busca limitar libertades individuales sino proteger a la infancia de presiones sociales y culturales que pueden afectar su desarrollo, mediante la generación de políticas públicas y acciones coordinadas entre autoridades, sociedad y familias.