CIUDAD DE MÉXICO.- La fibrosis pulmonar idiopática (FPI) es una enfermedad destructiva, progresiva e irreversible que afecta al parénquima pulmonar y suele diagnosticarse después de los 60 años, de acuerdo con Moisés Eduardo Selman Lama, doctor honoris causa 2025 por la UNAM e integrante del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER).
En la conferencia “Descifrando los misterios de la Fibrosis Pulmonar Idiopática”, impartida en la Facultad de Medicina de la UNAM, Selman Lama explicó que para desarrollar este padecimiento se requiere una combinación de susceptibilidad genética y exposición a factores de riesgo como el envejecimiento, el tabaquismo, el consumo de alcohol, el estilo de vida y ciertos elementos ambientales.
El especialista señaló que dos características del envejecimiento están relacionadas con la FPI: el acortamiento exagerado de los telómeros en las células epiteliales y la aceleración de la senescencia epitelial. “Nacemos con un genoma que no cambia, pero tenemos un epigenoma que sí lo hace. La combinación de ambos determina si desarrollamos un fenotipo normal o una enfermedad”, afirmó.
Selman recordó que hace 25 años propuso que, a diferencia de la mayoría de las neumopatías intersticiales, la FPI no era causada por inflamación crónica sino por la activación aberrante del epitelio, con lo que rompió el dogma de la fibrosis pulmonar. “Gradualmente, los datos experimentales confirmaron nuestra hipótesis”, aseguró.
El experto describió a la FPI como un padecimiento epitelial fibroblástico caracterizado por la acumulación excesiva de matriz extracelular, lo que provoca insuficiencia respiratoria progresiva. Entre sus rasgos distintivos está la alteración morfológica del epitelio alveolar, cuyas células activas sintetizan los mediadores que forman focos de fibroblastos y remodelan anormalmente el tejido pulmonar. Las células basaloides, añadió, juegan un papel fundamental al inicio de la enfermedad.
Durante la presentación, la directora de la Facultad de Medicina, Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, destacó la trayectoria de Selman, quien nació en Chile, emigró a México en 1973 y obtuvo la nacionalidad mexicana en 1996. Ha desarrollado su carrera en el INER, donde ha sido director de Investigación y referente en el estudio de enfermedades pulmonares.