dom, Sep 6, 2026

Puebla, Pue. México

España conquista el Mundial 2026 y destrona a Argentina en una final épica

01 MUNDIAL
  • La Roja venció 1-0 a la Albiceleste en tiempos extra con un gol de Ferrán Torres y levantó su segunda Copa del Mundo

NUEVA YORK, EUA.- España volvió a la cima del futbol mundial. La selección dirigida por una generación que ha convertido la posesión del balón en su principal sello derrotó 1-0 a Argentina en tiempos extra para proclamarse campeona del Mundial 2026, arrebatándole la corona al vigente monarca y escribiendo un nuevo capítulo dorado en su historia.

La final disputada en el estadio de Nueva York dejó una imagen simbólica: Lionel Messi, quien cuatro años antes había levantado la Copa del Mundo en Qatar, terminó observando con resignación cómo el trofeo cambiaba de manos. Como ocurrió con Diego Armando Maradona entre México 1986 e Italia 1990, el destino volvió a colocar a una leyenda argentina del lado de la derrota.

Desde el silbatazo inicial, España impuso condiciones. La circulación del balón, la presión alta y el control del encuentro obligaron a Emiliano “Dibu” Martínez a convertirse, una vez más, en el héroe de la Albiceleste. Antes de los cinco minutos ya había evitado el primer tanto tras un disparo de Lamine Yamal, mientras que el conjunto sudamericano apenas lograba generar aproximaciones aisladas.

Argentina intentó responder aprovechando la experiencia de Messi, pero el capitán encontró pocos espacios. En una de las acciones más peligrosas, Unai Simón salió con precisión fuera del área para anticiparse al delantero argentino y apagar una oportunidad clara.

El encuentro también tuvo un elevado nivel de intensidad física. Durante la primera media hora se acumularon numerosas infracciones y el árbitro esloveno Slavko Vincic optó por mantener el control del partido sin recurrir de inmediato a las tarjetas.

Con el paso de los minutos, España reforzó su dominio. Marc Cucurella se convirtió en una constante por la banda izquierda y Mikel Oyarzabal puso a prueba nuevamente al “Dibu”, quien respondió con seguridad para mantener el empate antes del descanso.

Las malas noticias para Argentina llegaron poco antes del medio tiempo. Lisandro Martínez recibió tarjeta amarilla y minutos después abandonó el terreno de juego por lesión, obligando al ingreso del experimentado Nicolás Otamendi para reorganizar la defensa albiceleste.

Tras el espectáculo musical del descanso, el segundo tiempo mantuvo el mismo guion. España monopolizó la posesión del balón y jugó prácticamente instalada en territorio argentino, aunque volvió a encontrarse con un inspirado Emiliano Martínez, quien firmó varias atajadas decisivas para prolongar el 0-0.

Mientras España insistía una y otra vez, Argentina resistía con orden defensivo y apostaba por algún contragolpe aislado. Messi pasó largos lapsos desconectado del juego debido al dominio español, que convirtió la final en un auténtico asedio.

La situación se complicó todavía más para los campeones defensores en el tiempo agregado, cuando Enzo Fernández fue expulsado tras recibir su segunda tarjeta amarilla, dejando a la Albiceleste con diez jugadores para disputar la prórroga.

En los primeros minutos del alargue, el “Dibu” volvió a salvar a su equipo al detener un cabezazo de Nico Williams. Poco después llegó una de las jugadas más polémicas de la noche: España había conseguido abrir el marcador, pero el árbitro anuló el tanto por una supuesta falta de Mikel Merino sobre Nicolás Otamendi durante la acción.

Lejos de desanimarse, el conjunto español mantuvo su propuesta ofensiva. Mikel Merino desperdició una clara oportunidad de cabeza, pero el premio finalmente llegó al minuto 107.

Nico Williams prolongó un balón con la cabeza dentro del área y Ferrán Torres apareció para conectar un potente zurdazo que venció, por fin, a Emiliano Martínez y desató la celebración de toda España con el 1-0 definitivo.

La anotación reflejó lo que había ocurrido durante casi todo el encuentro: un equipo decidido a buscar el triunfo frente a otro que apostó principalmente por resistir y esperar un error del rival.

Con la desventaja, Argentina reaccionó por primera vez con verdadera insistencia. Messi comenzó a participar más en el juego y la Albiceleste adelantó líneas en busca del empate, aunque sin lograr inquietar seriamente a Unai Simón.

España incluso estuvo cerca de ampliar la ventaja con un segundo gol de Ferrán Torres, invalidado por fuera de lugar, y otra oportunidad desperdiciada por Nico Williams frente al arquero argentino.

La emoción se mantuvo hasta el último minuto. En la acción final, Lionel Messi filtró un pase para Giuliano Simeone, cuyo centro cruzó el área con peligro antes de ser desviado por la defensa española cuando el balón rozó el poste.

El silbatazo final confirmó el desenlace. España levantó por segunda vez la Copa del Mundo gracias a una actuación que premió su propuesta ofensiva, su fidelidad a un estilo de juego consolidado y un dominio prácticamente absoluto durante los 120 minutos.

Argentina entregó la corona después de una defensa heroica encabezada por Emiliano Martínez, pero esta vez ni las atajadas del arquero ni la experiencia de Lionel Messi fueron suficientes para impedir que la nueva generación española escribiera una página histórica y se proclamara campeona del Mundial 2026.