- Los caribeños vendieron cara la derrota en su regreso a una Copa del Mundo después de 52 años
El regreso de Escocia a una Copa del Mundo estuvo lejos de ser un paseo. Tuvo que emplearse a fondo para derrotar 1-0 a Haití en su debut dentro del Grupo C del Mundial 2026, en un encuentro disputado en el Gillette Stadium de Boston que resultó mucho más complicado de lo esperado.
Después de 28 años de ausencia en la máxima justa del futbol, el conjunto dirigido por Steve Clarke cumplió con la obligación de ganar, aunque dejó dudas en su funcionamiento ante una selección haitiana que mostró personalidad, intensidad y una notable capacidad para competir de tú a tú.
El único tanto del partido llegó al minuto 28. John McGinn aprovechó una serie de rebotes dentro del área tras una jugada iniciada por Ché Adams y sacó un disparo que terminó en el fondo de la portería para desatar el festejo de la afición escocesa.
A partir de ese momento, Escocia intentó administrar la ventaja, pero Haití nunca bajó los brazos. El conjunto caribeño, que regresó a un Mundial por primera vez desde Alemania 1974, generó varias aproximaciones de peligro y puso a prueba en repetidas ocasiones al guardameta Angus Gunn y a la defensa encabezada por Jack Hendry y Grant Hanley.
Los haitianos estuvieron cerca de conseguir el empate gracias a las incursiones de Jean-Ricner Bellegarde, Ruben Providence y Frantzdy Pierrot, quienes encontraron espacios en la zaga europea. Sin embargo, la falta de contundencia y algunas intervenciones oportunas evitaron que concretaran la sorpresa.
Para Escocia, la victoria representa un paso fundamental en sus aspiraciones de superar por primera vez la fase de grupos de un Mundial, una barrera que nunca ha podido derribar en sus nueve participaciones anteriores. Además, el resultado cobra mayor relevancia después del empate entre Brasil y Marruecos, lo que deja a los escoceses como líderes momentáneos del Grupo C.
Aunque el marcador favoreció a los europeos, Haití se ganó el reconocimiento por su entrega y valentía. En medio del complejo contexto social que atraviesa su país, los caribeños demostraron que su clasificación no fue casualidad y dejaron claro que serán un rival incómodo para cualquiera en esta Copa del Mundo.
Escocia celebró el triunfo; Haití, pese a la derrota, salió con la frente en alto. El Mundial 2026 ya les regaló a ambos una noche cargada de emoción, nervios y esperanza en Boston.