- Luis González Placencia advirtió sobre intentos de vulnerar la autonomía de las universidades públicas mediante restricciones presupuestales y reformas legales sin consenso. El rector de la UAEH, Octavio Castillo Acosta, sostuvo que el autogobierno debe ejercerse con transparencia y responsabilidad social.
PACHUCA, HIDALGO.- La defensa de la autonomía universitaria debe ser permanente, firme y sin concesiones, ante los intentos de intervención política que ponen en riesgo la libertad académica, el autogobierno y la capacidad de las instituciones de educación superior para definir su propio rumbo, afirmó Luis González Placencia, secretario general ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).
Durante la celebración de la Autonomía Universitaria de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), realizada en Pachuca, advirtió que en los últimos años se han registrado preocupantes embates contra universidades públicas en distintas regiones del país, mediante intentos de asfixia presupuestal y reformas a leyes orgánicas promovidas desde congresos locales sin el consenso de las comunidades universitarias.
De acuerdo con González Placencia, estas acciones pueden comprometer la capacidad de las instituciones para elegir a sus autoridades, administrar sus recursos y tomar decisiones conforme a sus propias necesidades académicas.
“Cuando un gobierno intenta intervenir en la vida interna de una universidad, no solo ataca a una institución, está atacando la inteligencia colectiva de un pueblo”, señaló el titular de la ANUIES.
González Placencia sostuvo que la autonomía universitaria constituye una condición fundamental para preservar el pensamiento crítico, la pluralidad ideológica y la libertad democrática dentro de las instituciones educativas.
Explicó que este principio permite a las universidades gobernarse a sí mismas, establecer sus prioridades académicas y administrar sus recursos para cumplir con sus funciones sustantivas: formar integralmente a sus estudiantes, impulsar las ciencias y las artes, y difundir el conocimiento.
Asimismo, destacó que la autonomía protege la investigación científica frente a los dogmas políticos y favorece el desarrollo de planes de estudio sustentados en criterios académicos.
En el ámbito estudiantil, añadió, se traduce en la posibilidad de disentir, investigar sin restricciones ideológicas, organizarse libremente y cuestionar los conocimientos en el aula.
Ante los desafíos climáticos, económicos y sociales, consideró que las universidades deben mantener su compromiso con una formación que privilegie el pensamiento crítico y el mérito académico por encima de cualquier influencia política.
“Defender la autonomía universitaria es, en última instancia, defender el derecho a construir un futuro libre”, expresó.
Por su parte, el rector de la UAEH, Octavio Castillo Acosta, señaló que la autonomía no debe entenderse únicamente como una protección frente a la injerencia externa, sino también como una práctica cotidiana que exige responsabilidad institucional, transparencia y compromiso con la calidad educativa y el desarrollo social.
Recordó que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos reconoce las facultades de las universidades autónomas para gobernarse, definir sus programas académicos, desarrollar investigación, difundir la cultura y administrar sus recursos humanos, en los términos establecidos por el marco jurídico aplicable.
Como antecedente de la defensa de este principio, se refirió a la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación del 3 de octubre de 2018, relacionada con el amparo promovido por la UAEH frente al intento del Congreso de Hidalgo, en 2017, de imponer al titular de su Órgano Interno de Control.
Castillo Acosta destacó la relevancia de esta resolución para la protección del autogobierno universitario y subrayó que la autonomía no exime a las instituciones de rendir cuentas a la sociedad sobre el uso de los recursos públicos.
En ese sentido, sostuvo que la libertad para tomar decisiones institucionales debe acompañarse de mecanismos transparentes que permitan acreditar el cumplimiento de sus responsabilidades ante la comunidad universitaria y la sociedad.
El rector reafirmó el compromiso de la UAEH de contribuir al progreso, la movilidad social y la justicia social de la población hidalguense, mediante la formación profesional y la generación y difusión del conocimiento.
La ceremonia contó con la participación de Iván Vera Pinto Soto, académico chileno; Alberto Anaya, rector de la Universidad Emiliano Zapata de Monterrey y senador de la República; Lidia García Anaya, presidenta del Patronato Universitario de la UAEH; José Guadalupe Silva Acuña, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores y Empleados de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (SUTEUAEH), y Monserrat Patiño García, presidenta del Consejo Estudiantil Universitario (CEUEH).
El encuentro puso en el centro de la discusión el papel de la autonomía como garantía para preservar la libertad de pensamiento, la independencia académica y la capacidad de las universidades públicas para contribuir al desarrollo nacional, bajo el principio de que el autogobierno y la rendición de cuentas son responsabilidades complementarias.