SAN ANDRÉS CHOLULA, PUEBLA.- La Dra. Angélica Tenahua Cadena, coordinadora de la Licenciatura en Actuaría de la Universidad Anáhuac Puebla, explicó que el Mundial 2026 representa mucho más que una competencia deportiva, ya que se convertirá en uno de los eventos con mayor impacto económico de la década.
“Desde una perspectiva actuarial, el Mundial es un evento de alta frecuencia económica con volatilidad emocional extrema. Cada partido genera movimientos importantes en sectores como turismo, transporte, hotelería, comercio digital, entretenimiento y servicios financieros”, señaló.
La especialista destacó que México ha comenzado a capitalizar los beneficios del torneo mediante inversiones en infraestructura, modernización tecnológica y proyectos de movilidad urbana. “El país está jugando ofensivo. Las inversiones en aeropuertos, estadios y sistemas digitales buscan no sólo atender la demanda del evento, sino dejar capacidades permanentes para el desarrollo económico”, indicó.
Respecto al Estadio Azteca, consideró que las adecuaciones realizadas lo convierten en un activo estratégico. “Hoy un estadio moderno ya no es únicamente un espacio para eventos deportivos; es una infraestructura capaz de generar ingresos de manera constante a través de experiencias digitales, servicios y explotación comercial”, comentó.
Tenahua Cadena también subrayó el crecimiento que registrará la industria de las apuestas deportivas durante la justa mundialista. “Las plataformas utilizan inteligencia artificial, machine learning y modelos probabilísticos para gestionar riesgos y ofrecer mercados en tiempo real. Es una actividad que comparte muchas características con los mercados financieros modernos”, explicó.
No obstante, advirtió que este crecimiento deberá estar acompañado por mecanismos regulatorios sólidos. “Los principales retos se relacionan con la prevención del lavado de dinero, el fraude digital, la protección de datos y la seguridad de las transacciones electrónicas”, señaló.
Finalmente, la académica consideró que el Mundial representa una oportunidad para fortalecer la imagen internacional de México y atraer inversiones. “Más allá del fútbol, el verdadero desafío será transformar la derrama económica temporal en beneficios sostenibles para el turismo, la infraestructura y la economía nacional”, concluyó.