- Advierte investigador de la BUAP sobre efectos del estrés y llama a fortalecer la prevención en jóvenes
CIUDAD DE PUEBLA.- El doctor Victoriano Alatriste Bueno, investigador de la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP, advirtió sobre los efectos del estrés en la salud física y mental, particularmente en jóvenes, y llamó a reforzar las estrategias de prevención y autocuidado.
Durante su exposición, el especialista señaló la preocupación por la incidencia del estrés en edades tempranas, al destacar que, aunque es una condición común, puede provocar alteraciones significativas en el comportamiento, las emociones y el funcionamiento del cerebro.
Explicó que el estrés puede derivar en síntomas como tristeza, depresión, aislamiento, irritabilidad y dificultades para relacionarse con el entorno, lo que impacta directamente en el desempeño personal y social. Además, indicó que estos procesos pueden generar modificaciones en la estructura cerebral.
El investigador detalló que el estrés postraumático está asociado con procesos de inflamación, daño celular —incluyendo afectaciones en mitocondrias y estructuras neuronales—, así como alteraciones en funciones metabólicas y respiratorias. A largo plazo, advirtió, estas condiciones pueden contribuir a procesos de neurodegeneración.
Asimismo, subrayó que existe una barrera cultural que limita la búsqueda de ayuda, ya que la sociedad suele promover la autosuficiencia frente a los problemas emocionales. En este contexto, enfatizó la necesidad de fomentar una cultura de atención y acompañamiento oportuno.


En cuanto a alternativas de atención, mencionó que terapias como las antioxidantes pueden ayudar a mitigar algunos efectos secundarios del estrés, aunque no lo eliminan. Por ello, sostuvo que es fundamental desarrollar mecanismos efectivos para enfrentar los factores estresantes.
Finalmente, el doctor Alatriste Bueno exhortó a la población a adoptar hábitos saludables, como la práctica regular de ejercicio y una alimentación adecuada a las necesidades individuales, evitando esquemas poco balanceados. La clave, concluyó, radica en la prevención y en la construcción de herramientas para afrontar el estrés a lo largo de la vida.



