- En ocasión del Día Internacional de quienes se desempeñan en esta labor, Andrea Kenya Sánchez Zepeda y Leticia Aparicio Soriano expusieron algunos de los obstáculos que enfrentan
CIUDAD DE MÉXICO.- En el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, celebrado este 30 de marzo, Andrea Kenya Sánchez Zepeda y Leticia Aparicio Soriano, académicas de la Escuela Nacional de Trabajo Social de la UNAM, destacaron los desafíos que enfrentan estas trabajadoras en México. A pesar de avances como la seguridad social obligatoria, contratos escritos, jornadas limitadas, vacaciones y aguinaldo, aún no se ha logrado un reconocimiento igualitario y de respeto por parte de la sociedad.
Sánchez Zepeda enfatizó la falta de un reconocimiento básico para estas labores fundamentales, que son esenciales para el cuidado y el sostén de la vida. Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo Nueva Edición del INEGI, hasta el cuarto trimestre de 2022, 2.5 millones de personas de 15 años y más se dedicaban al trabajo doméstico remunerado. De este total, el 90.2% eran mujeres y el 9.8% hombres. En promedio, contaban con ocho años de escolaridad, y el 5.4% no tenía instrucción alguna. Sus ingresos mensuales promedio eran de 3 mil 829 pesos, siendo 3 mil 767 pesos para las mujeres y 4 mil 399 pesos para los hombres.
Sánchez Zepeda también señaló que los cambios legislativos son ineficaces sin la exigencia de la ciudadanía y mecanismos de participación con responsabilidad. Por su parte, Leticia Aparicio, quien pertenece al pueblo Nahua del Valle de Tehuacán, Puebla, reafirmó el adeudo social que la sociedad tiene con las trabajadoras del hogar. Aparicio, maestra en Estudios Latinoamericanos y doctorante en Antropología Social, destacó la complejidad de la lucha contra la discriminación racial, especialmente en un país tan racializado como México. Subrayó que vincular a las mujeres indígenas con el trabajo doméstico perpetúa estereotipos racializados y de género, como los motes de “la chacha” o “la muchacha”.
Aparicio, quien proviene de una familia de trabajadoras del hogar, resaltó la carga de género que recae sobre las mujeres en este ámbito, con pocos hombres participando. Como especialista en Educación Intercultural Bilingüe, Aparicio enfatizó la responsabilidad de los profesionales de trabajo social en la visibilización de estos temas relacionados con la justicia social, los derechos laborales, el acompañamiento en asesoría y defensa, las capacitaciones y la promoción de la equidad e igualdad.
El Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar fue declarado en 1988, y la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI define a estas trabajadoras como aquellas que prestan servicios de aseo, asistencia y otros relacionados con el hogar de una persona o familia, a cambio de una retribución económica.
