- El neerlandés Max Verstappen se llevó la victoria en el Autódromo Hermanos Rodríguez, mientras que el italiano Kimi Antonelli aseguró su primer campeonato mundial con Mercedes
La Fórmula 1 vivió el domingo una jornada histórica en el Gran Premio de la Ciudad de México 2026. Ante una afición que llenó las tribunas del Autódromo Hermanos Rodríguez, Max Verstappen se quedó con el triunfo, mientras que Kimi Antonelli escribió su nombre en la historia del automovilismo al proclamarse campeón mundial por primera vez.
Verstappen volvió a demostrar su capacidad competitiva en territorio mexicano y se adjudicó una victoria que tuvo que trabajar hasta las últimas vueltas. El neerlandés cruzó la meta por delante del británico Lewis Hamilton, quien terminó segundo después de arrancar desde la pole position.
La carrera tuvo momentos de tensión, incidentes y cambios en el desarrollo de la competencia. Hamilton presionó a Verstappen en la parte final, pero el piloto de Red Bull consiguió conservar la primera posición y celebrar una nueva victoria en suelo mexicano.
ANTONELLI, EL NUEVO REY DE LA FÓRMULA 1
Pero la noticia más importante de la jornada fue la coronación de Andrea Kimi Antonelli. El joven piloto italiano, de apenas 20 años, terminó tercero y consiguió los puntos necesarios para asegurar el campeonato mundial de pilotos de 2026.
Con este resultado, Antonelli se convirtió en el campeón más joven en la historia de la Fórmula 1, superando la marca que hasta ahora pertenecía a Sebastian Vettel, quien había conseguido su primer título a los 23 años.
El integrante de Mercedes necesitaba finalizar entre los nueve primeros lugares para garantizar matemáticamente el campeonato, sin depender de lo que hicieran sus principales perseguidores. Cumplió con el objetivo y celebró un título que representa un momento histórico para el automovilismo italiano, que no tenía un campeón mundial desde Alberto Ascari, en 1953.
Además, la coronación llegó con cuatro carreras todavía por disputarse en la temporada, una muestra de la ventaja que Antonelli construyó a lo largo del campeonato.
CHECO PÉREZ: UNA FIESTA EN CASA QUE TERMINÓ CON SABOR AMARGO
La atención de los aficionados mexicanos también estuvo puesta en Sergio “Checo” Pérez, quien regresó al Gran Premio de México como piloto de Cadillac y celebró una cifra especial: sus 300 Grandes Premios iniciados en la máxima categoría.
Sin embargo, el festejo no tuvo el desenlace deportivo que esperaba. El tapatío arrancó desde la parte trasera de la parrilla y protagonizó una buena salida, con la que logró avanzar seis posiciones para colocarse momentáneamente en el puesto 14.
Checo consiguió mantenerse en la pelea y alargó su primer periodo con neumáticos durante más de 30 vueltas. No obstante, una desafortunada parada en boxes durante la vuelta 32 cambió el rumbo de su competencia.
Un problema con la pistola utilizada para retirar una de las ruedas provocó que su detención se extendiera hasta aproximadamente 28 segundos. La demora lo hizo perder varias posiciones y terminó relegándolo al lugar 19.
De esta manera, Pérez se quedó sin la posibilidad de regalarle a la afición mexicana un resultado destacado en su carrera de casa. Su actuación también volvió a poner sobre la mesa los desafíos que enfrenta Cadillac en su primera temporada dentro de la Fórmula 1.

UNA CARRERA LLENA DE EMOCIONES EN EL HERMANOS RODRÍGUEZ
El Gran Premio de la Ciudad de México también estuvo marcado por varios incidentes que modificaron el desarrollo de la competencia. Uno de los momentos más complicados llegó con el accidente de Valtteri Bottas, que provocó una bandera roja. Más adelante, otro incidente en pista obligó a la salida del auto de seguridad.
En el reinicio, Hamilton intentó acercarse a Verstappen y buscar la victoria, pero el neerlandés resistió la presión y mantuvo el liderato hasta recibir la bandera a cuadros.
Por detrás, Antonelli consiguió conservar la tercera posición, resultado suficiente para convertirse en campeón del mundo. Charles Leclerc terminó cuarto y Lando Norris completó los cinco primeros lugares.
MÉXICO FUE TESTIGO DE DOS GRANDES HISTORIAS
El domingo 1 de noviembre de 2026 quedará registrado como una fecha especial para la Fórmula 1. Max Verstappen volvió a subir a lo más alto del podio en México, mientras Kimi Antonelli celebró el campeonato mundial que lo coloca entre los nombres históricos de este deporte.
Para los aficionados mexicanos, la jornada dejó sentimientos encontrados. Por un lado, la emoción de presenciar una carrera internacional de primer nivel y, por otro, la frustración de ver a Checo Pérez terminar en el puesto 19, después de que una falla en boxes echara por tierra buena parte del avance que había conseguido en la pista.
El automovilismo no siempre ofrece finales perfectos, pero sí historias que merecen contarse. Y esta carrera dejó tres protagonistas: Verstappen, por su victoria; Antonelli, por su histórica coronación, y Checo Pérez, por volver a competir frente a su gente en una fecha tan significativa de su trayectoria.