- En las conferencias “La Universidad y sus contextos”, especialistas analizaron la autonomía, la fundación de la Universidad Nacional y el papel de la educación superior en la modernización de México.
CIUDAD DE MÉXICO.- La revisión de la historia de la Universidad y de los contextos políticos, sociales y económicos en los que se ha desarrollado permite comprender el alcance de su misión contemporánea y los desafíos que enfrenta para contribuir al desarrollo del país, afirmó el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Leonardo Lomelí Vanegas.
Durante las conferencias “La Universidad y sus contextos”, organizadas con motivo de los 475 años de la Universidad de México, destacó que la autonomía universitaria se construyó a partir de debates sobre la libertad de pensamiento, el financiamiento público y las formas de gobierno institucional, particularmente durante el periodo comprendido entre 1933 y 1945.
Acompañado por los historiadores Javier Garciadiego y Óscar Mazín Gómez, investigadores del Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México, Lomelí Vanegas señaló que la docencia, la investigación y la difusión de la cultura mantienen vigente la responsabilidad de formar nuevas generaciones con conocimientos sólidos y criterio propio, capaces de afrontar los problemas más apremiantes de la sociedad.
Asimismo, subrayó que el análisis de las decisiones que marcaron el desarrollo de la Universidad permite comprender cómo las ideas, los conflictos políticos y las prioridades sociales, económicas e industriales han influido en la vida académica.
En el Anfiteatro Simón Bolívar, el rector presentó la ponencia “Las leyes orgánicas de 1933 y 1945: autonomía y responsabilidad social”, en la que recordó el debate entre Antonio Caso y Vicente Lombardo Toledano en el Congreso de Estudiantes Universitarios, antecedente relevante de la Ley Orgánica de 1933.
También abordó los acontecimientos que contribuyeron a consolidar el subsidio federal anual, la autonomía, la libertad de cátedra y el trabajo colegiado como principios fundamentales de la institución.
Lomelí invitó a estudiantes y a la sociedad en general a conocer estos episodios históricos y reflexionar sobre su trascendencia, al considerar que las decisiones del pasado también motivan a participar en la construcción del futuro de la Universidad.
Modernización de México y desarrollo universitario
En su intervención, el historiador Javier Garciadiego, exintegrante de la Junta de Gobierno de la UNAM, impartió la conferencia “La fundación de la Universidad Nacional de México”, en la que analizó el surgimiento de la institución durante la primera mitad del siglo XX, en paralelo con la Revolución mexicana y el proceso de modernización nacional.
Explicó que la historia de la Universidad puede dividirse en dos grandes periodos: el de la institución moderna, que transitó de la etapa porfirista a la revolucionaria, y el de la Universidad contemporánea, iniciado durante la segunda mitad del siglo XX.
Señaló que la transición entre ambas etapas implicó cambios profundos, al grado de representar una auténtica refundación institucional. Respecto al inicio de la etapa contemporánea, indicó que existen distintas interpretaciones históricas: algunas sitúan el parteaguas en el movimiento estudiantil de 1968 y otras en la construcción de Ciudad Universitaria.
Garciadiego sostuvo que la modernización del país y la transformación de la Universidad fueron procesos convergentes, debido a que ambas respondieron a proyectos de desarrollo estrechamente relacionados.
“La modernización de México no se hubiera alcanzado sin el concurso de sus universitarios”, afirmó.
El historiador destacó que la permanencia de las universidades a lo largo del tiempo depende de su capacidad para adaptarse y renovarse sin perder su identidad. En ese sentido, consideró que la UNAM ha mantenido un espíritu de transformación que le ha permitido consolidarse como una de las instituciones fundamentales del país.
Los orígenes de la Universidad de México
Por su parte, el investigador Óscar Mazín Gómez presentó la conferencia “La fundación de la Real Universidad de México”, en la que examinó las circunstancias que propiciaron la creación de esta institución en la Ciudad de México, aproximadamente tres décadas después de la Conquista.
Explicó que en los territorios americanos se produjo un proceso de asimilación y desarrollo de la tradición del saber, en el que confluyeron distintas lenguas, conocimientos y prácticas culturales. Entre los ejemplos mencionó la utilización del teatro para enseñar los principios de la fe cristiana y el estudio de conocimientos médicos indígenas, que contribuyeron a la elaboración de obras de farmacología como el Códice De la Cruz-Badiano.
Mazín Gómez señaló que las autoridades de la Ciudad de México solicitaron al rey autorización para establecer un centro de estudios bajo patrocinio real, concebido como un espacio de maestros y estudiantes dedicados al aprendizaje de los saberes.
De acuerdo con el investigador, el historiador Enrique González González ha identificado al virrey Antonio de Mendoza como uno de los principales promotores de la creación de la Universidad. Desde 1537, Mendoza expresó su reconocimiento a las capacidades intelectuales de los jóvenes y a sus aptitudes para estudiar gramática y otras disciplinas.
El virrey propuso establecer una universidad “de todas ciencias, donde los naturales y los hijos de españoles fuesen instruidos”, con el propósito de formar clérigos y contribuir al desarrollo de la Ciudad de México.
La jornada académica fue moderada por Elisa Speckman Guerra, directora del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM.
A través de estas conferencias, la Universidad convocó a reflexionar sobre su trayectoria histórica, los debates que definieron su autonomía y su responsabilidad social, así como su contribución a la formación de generaciones de profesionistas y al desarrollo científico, cultural y económico de México.