- Juan Carlos Carpio Fragoso, director general de Pemex, destacó el aumento en la refinación de petróleo y la producción de combustibles, gas natural, petroquímicos y fertilizantes, así como el fortalecimiento financiero de la empresa
CIUDAD DE MÉXICO.- Petróleos Mexicanos (Pemex) redujo su deuda en más de 20 mil millones de dólares en menos de dos años y alcanzó su nivel más bajo desde 2014, como parte de una estrategia orientada a fortalecer sus finanzas, incrementar la producción energética y generar mayor valor dentro del país, informó su director general, Juan Carlos Carpio Fragoso.
Durante la mañanera, encabezada por la presidenta de México, Claudia Sheibaum Pardo, se dio la presentación de resultados, donde el funcionario destacó que la empresa mantiene una producción de 1.76 millones de barriles diarios de petróleo, cifra cercana a la meta de 1.8 millones de barriles por día. Asimismo, reportó un incremento de 7.5 por ciento en la producción de gas natural respecto a 2024, al superar los 4 mil 900 millones de pies cúbicos diarios.
En materia de refinación, explicó que Pemex procesa actualmente 81 por ciento más petróleo que en 2018, al pasar de aproximadamente 612 mil barriles diarios a más de 1.1 millones. Este crecimiento, explicó, ha sido posible gracias a la operación de las refinerías, la incorporación de la refinería Olmeca y las mejoras operativas en instalaciones estratégicas, entre ellas la refinería de Tula.
El aumento en el procesamiento de crudo también se refleja en la producción de combustibles. De acuerdo con las cifras presentadas, la elaboración de gasolina, diésel y turbosina creció 186 por ciento respecto a 2018, al pasar de 350 mil barriles diarios a alrededor de un millón de barriles por día.
Carpio Fragoso destacó que la empresa también ha incrementado la proporción de combustibles comercializados que produce en sus propias refinerías. Mientras que en 2018 solo 24 de cada 100 litros vendidos provenían de instalaciones de Pemex, actualmente la cifra alcanza 87 de cada 100 litros, lo que representa una mayor participación de la producción nacional en su cadena comercial.
La estrategia de fortalecimiento productivo también comprende la industria petroquímica y la elaboración de fertilizantes. En el primer rubro, la producción de derivados del etileno aumentó 27 por ciento respecto al año anterior, mientras que la producción de fertilizantes creció 16 por ciento. Destaca el incremento de 36 por ciento en la elaboración de urea, además de avances en fertilizantes fosfatados y nitrogenados, insumos relevantes para la actividad agrícola y la producción de alimentos.
En el ámbito comercial, las ventas de gasolina y diésel registraron un crecimiento de 17.9 por ciento durante el periodo enero-septiembre de 2026, en comparación con el mismo lapso del año anterior. Estos resultados, de acuerdo con la exposición, reflejan una mayor actividad comercial y una generación creciente de valor dentro del país.
En cuanto a las finanzas de la empresa, el director general señaló que la reducción de la deuda permite disminuir las obligaciones por intereses y ampliar la disponibilidad de recursos para proyectos de exploración y extracción, refinación y petroquímica. Este proceso se complementa con un programa de inversión superior a 1.8 billones de pesos para el periodo 2025-2030, con recursos propios de Pemex, destinado a fortalecer su cadena de valor y sostener sus operaciones en los próximos años.
La empresa también informó que entre 2025 y septiembre de 2026 destinó casi 6 mil 600 millones de pesos a apoyos para las comunidades y regiones donde opera. Los recursos se canalizaron a caminos, infraestructura, proyectos productivos, obras de salud y educación, así como programas de apoyo comunitario.
De acuerdo con lo expuesto, la estrategia de Pemex busca consolidar una producción estable de hidrocarburos, aumentar la transformación del petróleo en combustibles y otros productos de mayor valor, fortalecer la producción de insumos industriales y agrícolas y mejorar su posición financiera para sostener las inversiones de largo plazo.
Con una deuda reducida en más de 20 mil millones de dólares y una inversión proyectada superior a 1.8 billones de pesos para 2030, Pemex busca consolidar su recuperación financiera y ampliar su capacidad productiva. El reto para los próximos años será traducir estos avances en una producción sostenida de hidrocarburos, mayor disponibilidad de combustibles nacionales y resultados operativos que permitan fortalecer las finanzas de la petrolera y respaldar su papel en el desarrollo energético de México.