- El piloto mexicano arrancó desde la posición 20 y remontó hasta el puesto 17 tras completar las 62 vueltas en Marina Bay
Sergio ‘Checo’ Pérez concluyó el Gran Premio de Singapur en la decimoséptima posición, en una carrera complicada para el piloto mexicano, quien no encontró el ritmo necesario para pelear por los puntos al volante de su Cadillac MAC-26.
El tapatío partió desde el vigésimo lugar y tuvo una buena arrancada que le permitió mantenerse cerca de sus rivales durante los primeros giros. Con neumáticos blandos, intentó ganar terreno en un circuito urbano donde adelantar resulta especialmente difícil. Sin embargo, George Russell logró superarlo gracias a un ritmo superior.
Pérez también tuvo que resistir la presión de Fernando Alonso. El español buscó rebasarlo en varias ocasiones, pero el mexicano defendió su posición durante buena parte del primer tramo de la competencia.
La estrategia en boxes modificó su panorama. En la vuelta 22, Checo ingresó a pits para cambiar los neumáticos blandos por medios y regresó a la pista en el último lugar. A partir de ese momento, le costó encontrar oportunidades para recuperar posiciones por méritos propios.
Los movimientos de sus rivales y algunos retiros le permitieron avanzar en la clasificación. Primero aprovechó la situación de Lance Stroll y el abandono de Franco Colapinto; después, en la última vuelta, ganó otro puesto cuando Alex Albon entró a pits.
Así, tras completar las 62 vueltas en Marina Bay, el mexicano cruzó la bandera a cuadros en el decimoséptimo sitio. Aunque logró terminar la carrera, el resultado volvió a evidenciar las dificultades de Cadillac para competir de manera consistente frente al resto de la parrilla.
Para Pérez y su escudería, Singapur dejó otra carrera de aprendizaje, pero también el desafío de mejorar el rendimiento del MAC-26 si quieren aspirar a resultados más competitivos en lo que resta de la temporada.