- El proyecto contempla una inversión de 5 mil millones de pesos, capacidad para 40 mil aficionados y una alianza de 99 años entre Grupo Prodi y la Universidad de Guadalajara
El Atlas cambiará de casa. Después de décadas de historia en el Estadio Jalisco, los rojinegros dieron a conocer las primeras imágenes del que será su nuevo estadio, un ambicioso proyecto que busca convertirse en uno de los recintos deportivos más modernos de América Latina.
La nueva casa del Atlas y de los Leones Negros de la Universidad de Guadalajara se construirá en la zona de Belenes, dentro de Ciudad U. de G. La inversión prevista es de 5 mil millones de pesos y las obras comenzarían en 2027, con la intención de inaugurar el inmueble en 2030.
El proyecto fue presentado por Grupo Prodi, propietario del Atlas, y estará a cargo de Populous, firma internacional reconocida por diseñar estadios como Wembley, Yankee Stadium y el Estadio BBVA. La propuesta busca que el inmueble no sea únicamente un escenario para el futbol, sino también un espacio vinculado con la identidad de Guadalajara.
El estadio tendrá capacidad para 40 mil personas y contará con una explanada dedicada al mariachi, además de espacios para gastronomía tradicional tapatía. La intención es combinar la experiencia deportiva con elementos representativos de la cultura local.
Uno de los puntos particulares del proyecto es el acuerdo de largo plazo con la Universidad de Guadalajara. El terreno será rentado por 99 años, con un pago anual de 18 millones de pesos. En una primera etapa, Grupo Prodi tendrá el 80% de participación y la UdeG el 20%; al concluir el convenio, el inmueble pasará a ser propiedad de la institución educativa.
La movilidad también será uno de los retos principales. El complejo se ubicará en una zona de alta circulación, entre Periférico Poniente, avenida Enrique Díaz de León y avenida Obreros de Cananea. Para reducir el impacto vial, se contemplan mil 400 cajones de estacionamiento dentro del proyecto y otros 4 mil 600 espacios de apoyo en un radio de dos kilómetros.
Además, se realizarán estudios urbanos para facilitar el acceso mediante transporte público, bicicleta y recorridos peatonales. La apuesta es que el nuevo estadio no dependa exclusivamente del automóvil y pueda integrarse a la dinámica de la zona.
El Estadio Jalisco quedará así como parte de la historia rojinegra, mientras el Atlas comienza a mirar hacia una nueva etapa. Si los tiempos se cumplen, será en 2030 cuando los aficionados de La Fiel entren por primera vez a una casa diseñada para el futuro, pero con elementos que buscan mantener vivo el sello de Guadalajara.