mar, Oct 6, 2026

Puebla, Pue. México

Hallazgos de Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2026 revolucionaron el estudio del cerebro

04 UNAM
  • La técnica de Karl Deisseroth, Peter Hegemann y Georg Nagel se utiliza en varios laboratorios del mundo y empieza a haber aproximaciones para usarla clínicamente, dijo José Fernando Peña Ortega

Los descubrimientos de Karl Deisseroth, Peter Hegemann y Georg Nagel, galardonados con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2026, contribuyeron al desarrollo de la optogenética, una técnica que permite activar o inhibir células de manera precisa y rápida mediante el uso de luz.

Esta metodología transformó la investigación de los circuitos neuronales, al permitir estudiar con mayor precisión cómo determinados grupos de células participan en las funciones del cerebro, explicó José Fernando Peña Ortega, investigador del Instituto de Neurobiología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El especialista detalló que la optogenética utiliza proteínas denominadas opsinas, capaces de modificar la excitabilidad de las células cuando reciben luz. Estas proteínas proceden de organismos unicelulares, como algas, bacterias y arqueas, que las utilizan para responder a la luz y orientarse, comportamiento conocido como fototaxia.

Los investigadores Peter Hegemann y Georg Nagel identificaron opsinas presentes en la naturaleza y los genes que producen estas proteínas. Posteriormente, Karl Deisseroth logró expresar esos genes en neuronas para controlar su actividad mediante estímulos luminosos.

Esta tecnología permite introducir los genes que codifican las opsinas en determinados tipos celulares y, posteriormente, utilizar diferentes longitudes de onda para estimularlos o inhibirlos. De esta manera, los investigadores pueden analizar si la actividad de un grupo específico de células modifica determinadas funciones cerebrales.

Una de sus principales ventajas es la precisión. A diferencia de la estimulación eléctrica tradicional, que puede activar de manera simultánea numerosas células cercanas, la optogenética permite dirigir el estímulo hacia poblaciones celulares específicas.

Peña Ortega explicó que esto resulta particularmente relevante cuando diferentes tipos de neuronas se encuentran en regiones cercanas y participan en funciones distintas, como el movimiento o la percepción de experiencias placenteras.

La optogenética ya se utiliza en numerosos laboratorios del mundo y comienzan a desarrollarse aproximaciones para su aplicación clínica. Uno de los campos donde existen avances es el tratamiento experimental de problemas de visión, como la retinitis pigmentosa.

En estos casos, se han utilizado opsinas para generar sensibilidad a la luz en células de la retina que permanecen después de la pérdida de los fotorreceptores. Aunque todavía no existe un tratamiento clínico basado fundamentalmente en esta técnica, estos avances muestran su potencial para futuras aplicaciones biomédicas.

La metodología también ha sido incorporada por diversos grupos de investigación en México y se emplea para estudiar no sólo el cerebro, sino también el funcionamiento de otros órganos.