- La Comisión Independiente determinó que el club utilizó recursos de sus propietarios para alterar sus cifras comerciales entre 2009 y 2018
Manchester City enfrenta una de las resoluciones más delicadas de su historia. La Comisión Independiente que analizó las 115 acusaciones de la Premier League determinó que el club utilizó un esquema financiero que permitió inflar artificialmente sus ingresos comerciales en 830.39 millones de libras —alrededor de mil 100 millones de dólares— entre 2009 y 2018.
De acuerdo con las conclusiones del proceso, Abu Dhabi United Group (ADUG), entidad vinculada a los propietarios del conjunto inglés, aportó directamente al club las llamadas “Tagged Sums”, recursos que posteriormente fueron registrados como ingresos provenientes de patrocinadores. La Premier League sostuvo que esta práctica permitió al City presentar cifras comerciales superiores a las que realmente generaban sus contratos.
Uno de los ejemplos más claros corresponde a la temporada 2017-18, cuando el City reportó ingresos comerciales por 145.73 millones de libras. De esa cantidad, apenas 11 millones correspondieron a pagos reales de patrocinadores, mientras que los 134.73 millones restantes fueron aportados por los propietarios, según las conclusiones de la Comisión.
El documento también señala que entre 2009 y 2018 el club declaró 949.94 millones de libras como ingresos procedentes de patrocinadores de Abu Dabi, aunque solo 119.25 millones habrían sido pagados realmente por esas empresas. La diferencia, de 830.39 millones, habría sido cubierta por ADUG mediante el mecanismo financiero cuestionado.
Las irregularidades, según el expediente, coincidieron con una etapa de enorme crecimiento deportivo para el City. Durante ese periodo conquistó tres títulos de la Premier League y sumó a figuras como Carlos Tévez, Sergio Agüero, David Silva y Kevin De Bruyne, además de contratar a Pep Guardiola en 2016.
La Comisión también encontró que un faltante de 9.9 millones de libras en las cuentas correspondientes a la temporada 2012-13 fue cubierto mediante contratos de patrocinio modificados. Según las conclusiones, esos acuerdos fueron preparados en cuestión de días para aparentar un incremento en las aportaciones comerciales y evitar un incumplimiento de las reglas financieras.
La Premier League sostiene que el City infringió de manera sistemática sus normas durante casi una década. El club, por su parte, niega las acusaciones y anunció que apelará la resolución, mientras que todavía no se ha impuesto una sanción definitiva.