mié, Sep 16, 2026

Puebla, Pue. México

Regular celulares en escuela, un desafío complejo, según especialistas de la UNAM

08 UNAM
  • A diario los ocupa 81 por ciento de la población mexicana mayor de 6 años, según INEGI: Gabriela de la Cruz Flores

CIUDAD DE MÉXICO.- En México y Latinoamérica crece el interés por regular el uso de celulares en las aulas, pero expertos coinciden en que la clave está en impulsar una ciudadanía digital responsable. Gabriela de la Cruz Flores, directora del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE) de la UNAM, destacó la importancia de políticas públicas que consideren las diversas realidades educativas.

Según el informe “Celular en las escuelas, un tema en la agenda pública de América Latina” de la Unesco, existen tres tendencias principales: regulación, restricción condicionada y prohibición. A marzo de 2026, solo Brasil, Chile, Colombia y Paraguay contaban con leyes federales al respecto, siendo Brasil pionero en abordar también la regulación de redes sociales y la responsabilidad parental.

En México, 19 estados, incluyendo Aguascalientes, Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León, han implementado alguna forma de ordenación, aunque no existe una ley federal unificada. La Secretaría de Educación Pública ha realizado consultas a docentes para avanzar en un marco regulatorio.

Janneth Trejo Quintana, investigadora del IISUE, señaló dos razones principales para limitar el uso de celulares en las escuelas: su carácter distractor y su vinculación con la salud mental. La presencia de estos dispositivos en clase genera distracciones constantes, con estudios que indican que recuperar la concentración tras una interrupción toma aproximadamente 20 minutos. Trejo Quintana se opone a la prohibición total, pero aboga por la implementación de políticas públicas con lineamientos claros.

Sebastián Plá Pérez, también investigador del IISUE, enfatizó que los celulares alteran las dinámicas de socialización y las relaciones pedagógicas tradicionales. Sin embargo, subrayó la importancia de considerar los diferentes niveles educativos, ya que el uso y la influencia de estos dispositivos varían entre secundaria, licenciatura y posgrado. Plá Pérez concluyó que, antes de establecer reglas, es fundamental reflexionar sobre cómo padres, docentes y autoridades escolares condicionan e influyen en el uso de la tecnología por parte de los menores, tanto dentro como fuera de la escuela.