vie, Ago 21, 2026

Puebla, Pue. México

Acuerda CONTU ruta crítica inmediata para demandar mayores recursos para IES públicas

06 CONTU
  • Frente al avance de la IA en la educación de las universidades públicas del País, es necesario acelerar la actualización de los planes de estudio para evitar que las instituciones pierdan su papel histórico: Villanueva

SANTIAGO DE QUERÉTARO.- La Confederación Nacional de Trabajadores Universitarios (CONTU) acordó llevar a cabo una ruta crítica para la demanda de mayores recursos públicos para las universidades públicas del País y coordinar reuniones clave para

​Durante el segundo y último día del Congreso Nacional 2026, el secretario general de la CONTU, José de Jesús Becerra Santiago, precisó que se realizarán gestiones ante el Congreso de la Unión, la Subsecretaría de Educación Superior, la Secretaría del Trabajo, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y la Secretaría General de la ANUIES.

​En materia de transparencia sindical frente a los requerimientos del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL), subrayó la importancia del cumplimiento normativo sin opacidad.

Expuso que la meta era afinar las demandas que presentarán ante las diferentes instancias para poderlas hacer en el mes de septiembre u octubre a más tardar y, formalizar un documento conjunto.

Este día de manera virtual, el subsecretario de Educación Superior de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Ricardo Villanueva Lomelí, subrayó que frente al uso de la Inteligencia Artificial en el ámbito de la educación de las universidades públicas del País, es necesario acelerar la actualización de los planes de estudio para evitar que las instituciones pierdan su papel histórico.

Definió que se debe tener la responsabilidad civilizatoria de defender a la universidad como el espacio del conocimiento y no a los algoritmos como los que moldeen el pensamiento de los estudiantes.

Al dar a conocer los resultados de la encuesta nacional realizada para analizar el impacto de la inteligencia artificial (IA) en las instituciones de educación superior; destacó que el estudio contó con la participación de 2 mil 900 instituciones de educación superior, con un registro de un millón 539 mil 732 estudiantes y 163 mil 259 profesores de todo el País.

En ese sentido, afirmó que no hay un referente en el mundo de una encuesta más amplia que ésta.

“Entonces, podemos decir que en México hoy tenemos el insumo más amplio que hay de mitos y percepciones o usos y la realidad que está viviendo la inteligencia artificial tanto en estudiantes como en docentes”, subrayó.

​Villanueva Lomelí expuso que el diagnóstico reveló que el 95% de los docentes y el 93% de los alumnos conocen la Inteligencia Artificial.

Asimismo, que el 60% del profesorado utiliza herramientas de IA en su vida cotidiana, de los cuales el 76% la emplea para generar textos, el 15% para resolver problemas del día a día y un 5% como soporte emocional.

En el caso de los estudiantes, la cifra de uso como apoyo emocional, asciende al 9%.

​En cuanto al valor pedagógico de estas plataformas, enfatizó que el 78% del cuerpo docente considera que son de gran utilidad para tareas complejas como analizar, razonar, reflexionar, crear e imaginar.

No obstante, llamó a preservar el valor del pensamiento humano.

“La Inteligencia Artificial no debe suplir a la inteligencia ni al razonamiento humano. Lo que debemos de lograr es que sea un complemento y, puede ser un complemento útil”, opinó.

​Villanueva Lomelí hizo una analogía histórica con la época del enciclopedismo y la creación del libro como herramienta tecnológica y recalcó la importancia del cerebro humano.

“Nos admira la Inteligencia Artificial y todo el mundo estamos admirados por lo que hace la inteligencia artificial y dejamos de admirar o subestimamos lo que tenemos detrás de los ojos, que es un órgano de 1 kilo 400 y que con 20 watts genera mucho más procesos y más vínculos y más procesamiento de datos que la inteligencia artificial”, expresó.

​Agregó que el estudio que se hizo también midió las expectativas sobre el impacto de la IA en el ejercicio profesional.

En ese sentido, en promedio, el 62% de los maestros prevé transformaciones radicales en sus áreas de conocimiento.

​Ante estos cambios en las profesiones, el Subsecretario resaltó la necesidad de acelerar la actualización de los planes de estudio para evitar que las instituciones pierdan su papel histórico.

“Tenemos una responsabilidad civilizatoria de defender a la universidad como el espacio del conocimiento y no a los algoritmos como los que moldeen el pensamiento de nuestros jóvenes”, puntualizó.

​Añadió que el estudio evidenció un amplio interés de formación, dado que el 91% de los profesores y el 76% de los alumnos expresaron la necesidad de tomar cursos sobre IA.

Pese a esta demanda, la capacitación actual muestra heterogeneidad según el tipo de institución: alcanza el 51% en universidades particulares, 50% en el Tecnológico Nacional de México, 49% en tecnológicas y politécnicas, 45% en públicas estatales, 44% en otras públicas, 41% en UPES, 39% en universidades federales, 33% en normales públicas y 25% en interculturales.

Por lo cual propuso una alianza estratégica con la CONTU para lanzar un programa conjunto de formación docente en octubre próximo.

El funcionario federal presentó un decálogo de 10 principios para el uso ético y crítico de la IA generativa en la educación superior.

En su oportunidad, el secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autónoma de Nuevo León (STUANL), Rafael Garza Ibarra, sostuvo que la sociedad entera posee la obligación de proteger la enseñanza pública como un pilar fundamental para el desarrollo comunitario.

Cuestionó la indiferencia ciudadana frente a la pérdida de presupuesto educativo.

“La educación es un derecho público, es un derecho social. ¿Por qué tenemos que defenderlo no más los universitarios?”, aseveró.

Asimismo, el también presidente de la CONTUA, advirtió sobre escenarios internacionales donde la falta de apoyo estatal vulnera garantías básicas de la población.

Ahí, Garza Ibarra señaló que los algoritmos reflejan los sesgos de sus creadores y puntualizó que la automatización no sustituye la capacidad de pensamiento del ser humano.

“La inteligencia artificial no es un oráculo. La inteligencia artificial no predice, reproduce. La inteligencia artificial no imagina, amplifica. La inteligencia artificial no crea, recicla. La inteligencia artificial no comprende, combina datos”, enfatizó.

​El líder gremial manifestó su inquietud ante el eventual abandono de capacidades clave en las nuevas generaciones por el uso desmedido de herramientas digitales, tales como el razonamiento y la escritura.

También hizo un llamado a integrar al personal administrativo en los proyectos de formación en tecnologías emergentes para evitar incertidumbre sobre la permanencia de sus puestos de trabajo.

“No vamos a ser el sindicalismo universitario cómplices simplemente contestatarios a las aplicaciones. Queremos ser parte de las mismas y nosotros poner condiciones laborales para que esas esos algoritmos funcionen de una manera o funcionen de otra manera. No está en juego ninguna plaza laboral ni lo vamos a permitir”, definió.

En tanto, la secretaria general de la Asociación Autónoma del Personal Académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (AAPAUNAM), Bertha Rodríguez Sámano, afirmó que los sindicatos no tienen la obligación de capacitar a los trabajadores universitarios en Inteligencia Artificial.

“La obligación es del patrón. El patrón nos tiene que capacitar y probablemente seamos el medio para llevar la capacitación”, consideró.

Advirtió sobre las afectaciones que provoca el uso falto de ética en la inteligencia artificial dentro del ámbito académico.

Enfatizó la necesidad de anteponer el sentido humano, la recuperación salarial, la equidad de género y el fortalecimiento de la capacitación docente ante los retos actuales que enfrentan las instituciones de educación superior.

​Respecto al impacto tecnológico en la UNAM, Rodríguez Sámano sostuvo que las complicaciones no surgieron a raíz de esquemas operativos ni fallas en la infraestructura técnica.

“Fue porque la inteligencia artificial la manejó en la parte académica alguien que cometió errores graves de ética”, señaló.

Por ello, hizo un llamado a no perder la sensibilidad frente a las transformaciones digitales y a priorizar el bienestar colectivo por encima de intereses individuales.

Reiteró que las instituciones asumen el compromiso legal de instruir a sus trabajadores.

“No tenemos la obligación nosotros, la obligación es del patrón. El patrón nos tiene que capacitar y probablemente seamos el medio para llevar la capacitación”, sostuvo.

Asimismo, inscribió este reto dentro de una agenda de justicia laboral que abarca estabilidad en el empleo, aumentos a las percepciones e igualdad de género en los contratos colectivos.

Finalmente, planteó la creación de un fondo de recursos orientado a la capacitación permanente a través de las representaciones sindicales, con el propósito de superar las condiciones precarias que enfrenta el sector educativo.