CIUDAD DEL VATICANO.- El papa León XIV colocó esta semana a los jóvenes en el centro de su mensaje, con un llamado a vivir una fe alegre, comprometida y abierta al diálogo, así como a asumir un papel activo en la construcción de una sociedad basada en la paz, la fraternidad y la esperanza.
Durante sus encuentros con jóvenes en Asís, Italia, y en la República Checa, el Pontífice insistió en la importancia de vencer el miedo, tomar decisiones con responsabilidad y convertirse en protagonistas de una Iglesia cercana a las necesidades de la sociedad.
En Asís, más de 2 mil jóvenes de distintos países europeos participaron en el GO! Franciscan Youth Meeting, espacio de oración, formación, diálogo y fraternidad inspirado en el legado de san Francisco. Ante ellos, León XIV los exhortó a convertirse en constructores de paz frente a sociedades marcadas por la división y por la instrumentalización de la religión.
Los jóvenes también cuestionaron al Papa sobre cómo vivir el Evangelio con alegría y sencillez, cómo asumir decisiones definitivas y cómo mantener el amor hacia una Iglesia que enfrenta heridas, decepciones y escándalos.
León XIV destacó que la alegría cristiana puede convertirse en una poderosa forma de evangelización y defendió el valor de los compromisos para toda la vida. Explicó que un “sí” definitivo no representa un cierre, sino una apertura al amor, acompañada por Dios y por la comunidad.
Frente a las dificultades que atraviesa la Iglesia, el Pontífice planteó como respuesta el servicio, la fraternidad y la responsabilidad de cada bautizado, tomando como referencia el ejemplo de san Francisco. En este sentido, propuso una Iglesia entendida como una gran fraternidad y una casa abierta, capaz de ofrecer esperanza y contribuir a la transformación de la realidad.
Un llamado a los jóvenes de la República Checa
El mensaje de León XIV también llegó a la República Checa, donde más de 3 mil jóvenes participan en el Encuentro Nacional de la Juventud de Ostrava.
A través de un mensaje dirigido a los participantes, el Papa los animó a acercarse con confianza a Jesús y a convertirse en testigos de su amor en los distintos ámbitos de su vida: la familia, la sociedad, el trabajo y los estudios.
Para León XIV, la juventud no debe permanecer como espectadora de los cambios sociales, sino asumir un papel activo, con capacidad para generar nuevas relaciones, superar las divisiones y construir comunidades más solidarias.
“No tengan miedo”
Durante el Ángelus, el Pontífice reforzó este mensaje al llamar a los fieles a no tener miedo. A partir del pasaje evangélico de Jesús caminando sobre las aguas, recordó que la fe no significa la ausencia de dificultades, sino la capacidad de reconocer la presencia de Dios aun en medio de ellas.
Por ello, invitó a acoger a Jesús en la “barca” de la propia vida mediante la oración, los sacramentos y la escucha de la Palabra.
El mensaje de León XIV durante esta semana puede sintetizarse en una invitación a transitar de la incertidumbre a la esperanza, de la división a la fraternidad y de la indiferencia al compromiso.
Con una expresión que resume su llamado a los jóvenes, el Papa los anima a confiar, caminar con Cristo y transformar la realidad: “¡Go!”, vayan.