- Presenta el libro Desarmada y desarmante. La paz es un don, la primera antología que reúne sus principales reflexiones sobre la paz
CIUDAD DEL VATICANO. En un contundente llamado a favor de la paz mundial, el papa León XIV afirmó que “no son las armas atómicas las que generan la paz, sino el desarme”, al presentar el libro Desarmada y desarmante. La paz es un don, la primera antología que reúne sus principales reflexiones sobre la paz desde el inicio de su pontificado, el 8 de mayo de 2025.
En el texto introductorio, inédito hasta ahora, el Pontífice sostiene que la paz es el primer don de Cristo resucitado y una responsabilidad que comienza en cada persona, mediante acciones cotidianas como el perdón, el diálogo y la solidaridad.
León XIV expresó su preocupación por el panorama internacional, al señalar que actualmente más de un centenar de países se encuentran involucrados en conflictos armados, situación que retoma la advertencia del papa Francisco sobre la existencia de una “Tercera Guerra Mundial a pedazos”.
El Santo Padre subrayó que la humanidad enfrenta un momento decisivo ante el resurgimiento de la carrera armamentista y el desarrollo de nuevas tecnologías aplicadas a la guerra, por lo que insistió en que la verdadera seguridad no puede depender de la amenaza nuclear.
“En la era atómica, la verdad debe abrirse paso: no son las armas atómicas las que generan la paz, sino el desarme”, afirmó, al advertir que el incremento del arsenal militar mundial representa un riesgo para el futuro de la humanidad.
Asimismo, recordó el histórico llamado de san Pablo VI ante la Asamblea General de las Naciones Unidas: “¡Nunca más la guerra!”, y reiteró que la paz debe convertirse en el destino de los pueblos mediante el diálogo, la justicia y la cooperación internacional.
En su reflexión también destacó el valor de quienes trabajan silenciosamente por la paz, como el oficial soviético Stanislav Petrov, cuya decisión en 1983 evitó una posible guerra nuclear al no responder a una falsa alerta de ataque, ejemplo que demuestra que la conciencia de una sola persona puede cambiar el rumbo de la historia.
Finalmente, León XIV invitó a creyentes y personas de buena voluntad a convertirse en auténticos constructores de paz, promoviendo la no violencia, la reconciliación y la esperanza como respuesta frente a los desafíos del mundo contemporáneo.
Con este mensaje, el Pontífice reafirma que la paz no puede sostenerse sobre el miedo o la amenaza de la destrucción, sino sobre el compromiso común con el desarme, la fraternidad y la dignidad de toda persona.