- Gianni Infantino impulsaría un nuevo crecimiento del torneo con miras a su reelección
Mientras el Mundial 2026 entra en su etapa decisiva, en los escritorios de la FIFA ya comienza a tomar forma una idea que podría transformar una vez más la máxima competición del futbol. Diversos reportes internacionales señalan que el organismo analiza ampliar la Copa del Mundo de 48 a 64 selecciones para la edición de 2030.
De acuerdo con información publicada por The Athletic y difundida por periodistas especializados como Romain Molina, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, estudia impulsar esta propuesta como parte de su proyecto para fortalecer el crecimiento del torneo y consolidar el respaldo de las distintas confederaciones de cara a una eventual reelección.
De concretarse, el Mundial 2030 volvería a romper todos los precedentes. La edición ya será histórica al contar con seis países anfitriones: Portugal, España y Marruecos albergarán la mayor parte de la competencia, mientras que Argentina, Paraguay y Uruguay recibirán los encuentros inaugurales en conmemoración del centenario de la Copa del Mundo.
La propuesta contempla incrementar el número de participantes a 64 selecciones, lo que convertiría al torneo en el más grande de la historia. Aunque la FIFA no ha oficializado el proyecto, las versiones apuntan a un formato integrado por 16 grupos de cuatro equipos cada uno.
A diferencia del sistema actual, únicamente avanzarían a la fase eliminatoria los dos primeros lugares de cada grupo, eliminando la clasificación de los mejores terceros. A partir de los dieciseisavos de final, la competencia mantendría un cuadro de eliminación directa similar al utilizado en el Mundial 2026.
La posible expansión también obligaría a redistribuir los cupos para cada confederación. Entre los escenarios que se analizan, la Conmebol podría contar con representación de sus diez selecciones afiliadas, mientras que África y otras regiones incrementarían significativamente su presencia en la justa mundialista.
La edición de 2026 ya marcó un antes y un después al pasar de 32 a 48 participantes y modificar el formato tradicional de la competencia. Sin embargo, una ampliación a 64 equipos supondría una transformación todavía mayor, al permitir que más de una cuarta parte de las asociaciones nacionales afiliadas a la FIFA disputen la fase final del torneo.
Por ahora, la iniciativa permanece en etapa de análisis y no existe un anuncio oficial por parte de la FIFA. No obstante, los reportes indican que el organismo podría discutir la propuesta en los próximos meses, en una decisión que tendría un impacto histórico en el futuro de la Copa del Mundo.