- Mbappé lidera el triunfo galo rumbo a la siguiente ronda
Francia volvió a enviar un mensaje contundente al resto de las selecciones que participan en el Mundial 2026. El conjunto dirigido por una generación repleta de talento derrotó con autoridad 3-0 a Irak en la segunda jornada del Grupo I, resultado que lo coloca momentáneamente en la cima de su sector y cada vez más cerca de la clasificación a la siguiente fase.
La gran figura de la noche fue Kylian Mbappé, quien apareció en los momentos clave para firmar un doblete y encaminar una victoria que, pese a una larga interrupción por tormenta eléctrica, nunca estuvo realmente en peligro para los franceses.
Desde el silbatazo inicial, Francia tomó el control del encuentro disputado en Filadelfia. Con la velocidad de Mbappé, la creatividad de Michael Olise y el desequilibrio de Ousmane Dembélé, los galos comenzaron a encerrar a Irak en su propio campo.
La insistencia tuvo recompensa al minuto 14. Mbappé recibió el balón fuera del área y sacó un potente disparo de media distancia que sorprendió al guardameta iraquí para abrir el marcador y poner el 1-0.
Con la ventaja a su favor, Francia continuó atacando y generando oportunidades, mientras que Irak apostó principalmente por defenderse y evitar que el marcador se ampliara. Sin embargo, cuando el partido parecía encaminarse al descanso, las condiciones climáticas cambiaron radicalmente.
Una intensa tormenta eléctrica obligó a detener las acciones por motivos de seguridad. Jugadores, cuerpo arbitral y aficionados tuvieron que esperar cerca de dos horas antes de que el encuentro pudiera reanudarse.
Lejos de afectar a los europeos, la pausa pareció beneficiarles. Apenas iniciaba la segunda mitad cuando Irak cometió un error que terminó siendo decisivo. En un intento por salir jugando desde el fondo, la defensa perdió el balón dentro de su propia área. Dembélé aprovechó la equivocación y asistió a Mbappé, quien definió con tranquilidad para firmar su segundo gol de la noche.
Con el 2-0, el encuentro quedó prácticamente sentenciado. Francia manejó los tiempos y encontró espacios ante un rival golpeado anímicamente.
La goleada se consumó con una brillante acción individual de Ousmane Dembélé. El atacante francés quedó mano a mano frente al arquero y resolvió con categoría para decretar el 3-0 definitivo, desatando la celebración de los aficionados galos presentes en el estadio.
El triunfo confirma el gran momento de Francia, una selección que combina experiencia, velocidad y contundencia ofensiva, cualidades que la mantienen entre las principales favoritas para levantar la Copa del Mundo.
Con seis puntos en dos partidos, los franceses se instalaron provisionalmente en el liderato del Grupo I y ahora esperan el resultado del duelo entre Noruega y Senegal para conocer cómo queda el panorama rumbo a la última jornada de la fase de grupos.