- João Neves adelantó a los lusos, pero Yoane Wissa firmó el empate que le otorgó a RD Congo el primer punto mundialista de su historia
La primera gran sorpresa del Grupo K llegó desde Houston. Portugal, considerada una de las candidatas a pelear por el título en la Copa del Mundo 2026, no pudo pasar del empate 1-1 frente a una aguerrida República Democrática del Congo, que celebró un resultado histórico en su regreso a la máxima justa del futbol tras 52 años de ausencia.
El conjunto dirigido por Roberto Martínez parecía encaminarse a un debut tranquilo. Apenas al minuto 6, João Neves apareció dentro del área para conectar de cabeza un centro preciso de Pedro Neto y adelantar a los portugueses, desatando la celebración de una afición que esperaba un triunfo sin sobresaltos.
Con la ventaja en el marcador y el dominio de la posesión, Portugal bajó la intensidad y cedió espacios que RD Congo supo aprovechar. El equipo africano ganó confianza con el paso de los minutos y comenzó a inquietar la portería defendida por Diogo Costa mediante rápidas transiciones ofensivas.
La recompensa para los congoleños llegó en el tiempo agregado de la primera mitad. Tras una jugada a balón parado, Yoane Wissa apareció dentro del área para conectar un certero cabezazo que significó el 1-1 y el primer gol de República Democrática del Congo en una Copa del Mundo. El tanto provocó la euforia de sus aficionados y cambió por completo el rumbo del encuentro.
En el complemento, Portugal intentó recuperar el control del partido, pero mostró imprecisiones y falta de claridad en los últimos metros. Cristiano Ronaldo, quien disputa su sexta Copa del Mundo, tuvo un par de oportunidades para devolverle la ventaja a los lusos, aunque no logró concretarlas. Incluso, João Cancelo vio anulado un gol por posición adelantada.
RD Congo, lejos de conformarse con el empate, mantuvo el orden defensivo y estuvo cerca de firmar una hazaña mayor. Cédric Bakambu generó una de las opciones más peligrosas para los africanos, mientras el guardameta Dimitry Mpasi respondió con seguridad cada vez que fue exigido.
El empate dejó sensaciones encontradas. Para Portugal, el resultado representa un llamado de atención en un grupo donde partía como favorito. Para RD Congo, en cambio, significó una noche inolvidable: consiguió el primer punto mundialista de su historia y confirmó que está dispuesto a competir de tú a tú frente a cualquier rival.
La Copa del Mundo 2026 volvió a demostrar que los pronósticos pueden romperse en cualquier momento y que, en el escenario más grande del futbol, ningún adversario debe darse por vencido antes de tiempo.