- Imparte la BUAP la Primera Cátedra Dra. Matilde Montoya Lafragua
CIUDAD DE PUEBLA.- El crecimiento acelerado de la población adulta mayor a nivel global perfila un escenario de presión creciente para los sistemas de salud. De acuerdo con proyecciones internacionales, para el año 2050 habrá alrededor de 2 mil millones de personas mayores de 60 años, lo que incrementará la incidencia de enfermedades crónico-degenerativas, entre ellas la fibrosis pulmonar idiopática.
Así lo advirtió la científica mexicana Annie Pardo Cemo al impartir la conferencia inaugural de la Cátedra “Dra. Matilde Montoya Lafragua”, en la sede del Salón Barroco del Edificio Carolino de la Benemérita Universifdad Autónoma de Puebla (BUAP), donde subrayó que este padecimiento, aunque actualmente no es de alta prevalencia, tenderá a convertirse en un problema de salud pública debido al envejecimiento demográfico.
Durante su exposición, explicó que la fibrosis pulmonar idiopática es una enfermedad progresiva y letal que afecta principalmente a personas mayores de 65 años. A tres años del diagnóstico, aproximadamente la mitad de los pacientes han fallecido, lo que evidencia su agresividad y la necesidad de fortalecer la investigación científica en este campo.
Desde una perspectiva biológica, detalló que el envejecimiento favorece una mayor acumulación de matriz extracelular —tejido cicatricial—, lo que incrementa la probabilidad de desarrollar respuestas fibróticas más severas.
Explicó Pardo Cemo que este fenómeno ha sido corroborado en modelos experimentales y en estudios clínicos, donde se observa que los organismos envejecidos presentan una respuesta más intensa ante el daño pulmonar.
La científica enfatizó que, a nivel celular, procesos como el acortamiento de telómeros y la senescencia celular desempeñan un papel determinante. En pacientes con fibrosis pulmonar idiopática, las células del epitelio pulmonar muestran signos de envejecimiento acelerado y permanecen activas liberando moléculas que perpetúan el daño y la cicatrización anómala.
Asimismo, destacó que investigaciones recientes han permitido identificar células epiteliales aberrantes —denominadas basaloides— que participan directamente en la progresión de la enfermedad, abriendo la puerta a tratamientos más específicos y dirigidos.
La investigadora también señaló que la fibrosis pulmonar idiopática no responde a los esquemas tradicionales basados en antiinflamatorios, lo que ha obligado a replantear su comprensión como un desorden fibroproliferativo asociado a alteraciones epiteliales y no únicamente a procesos inflamatorios.
En este contexto, advirtió que el reto no solo es científico, sino también estructural: anticipar el impacto del envejecimiento poblacional en la carga de enfermedad y generar estrategias de atención, diagnóstico oportuno y desarrollo terapéutico.
Con esta ponencia, la Cátedra “Dra. Matilde Montoya Lafragua” se posiciona como un espacio clave para el análisis de problemáticas emergentes en salud, al vincular conocimiento científico de frontera con los desafíos demográficos del futuro.