mié, Abr 15, 2026

Puebla, Pue. México

Reducción de Jornada Laboral en México: Un Reto Estructural con Oportunidades de Crecimiento

07 UPAEP
  • Se debe construir una nueva cultura laboral basada en la eficiencia, la corresponsabilidad y el compromiso, que permita al país avanzar hacia mejores condiciones de trabajo sin comprometer su competitividad económica

CIUDAD DE PUEBLA.- La transición hacia la reducción de la jornada laboral en México representa un cambio estructural que requiere la colaboración de empresas, trabajadores y gobierno, según María del Pilar León Franco, profesora de la Facultad de Ingeniería Industrial, Logística y Manufactura de UPAEP.  Este proceso no se limita a disminuir las horas de trabajo, sino que busca mejorar la productividad, el bienestar laboral y la eficiencia organizacional mediante una gestión estratégica.

León Franco enfatizó que la reducción de jornada no necesariamente disminuye la productividad; incluso puede incrementarla si se implementa adecuadamente.  Modelos como el trabajo híbrido o remoto pueden contribuir a este objetivo al reducir tiempos de traslado y costos para los empleados, aunque exigen mayor responsabilidad por parte de los trabajadores. El desempeño se medirá mediante indicadores clave de desempeño (KPIs), enfocados en resultados concretos, en lugar de horas trabajadas.

Para adaptarse a la nueva jornada, las empresas deberán implementar estrategias como el rediseño de procesos bajo metodologías lean, outsourcing, bancos de horas, automatización, digitalización y gPlaneación eficiente de turnos y cargas de trabajo. La capacitación del personal en habilidades técnicas, gestión del tiempo y adaptación al cambio será fundamental.

La transición implicará costos iniciales para las empresas, como el incremento en la nómina por contratación adicional o el pago de horas extras, que pueden elevar los costos entre un 20 y 30 por ciento. Sectores con operaciones continuas, como manufactura o servicios 24/7, y las Mipymes, que representan más del 60% del tejido empresarial en México, enfrentarán mayores desafíos.

Entre los beneficios esperados se encuentran un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal, reducción del estrés, menor rotación de personal y disminución del ausentismo. Sin embargo, el sector informal podría verse más afectado al no contar con estructuras para implementar estos cambios sin comprometer sus ingresos.

El éxito de la reducción de la jornada laboral dependerá de factores críticos como el diseño inteligente de turnos, el establecimiento claro de KPIs, el uso eficiente de tecnología e inteligencia artificial, la capacitación continua y un cambio cultural hacia una orientación a resultados. Una implementación gradual permitirá una adaptación efectiva en todos los sectores.

León Franco reiteró que este cambio representa un compromiso conjunto.  Si solo se recortan las horas sin estrategia, puede afectar la productividad y encarecer los productos. Sin embargo, con una implementación adecuada, se puede mejorar la calidad de vida sin afectar la economía. La académica hizo un llamado a construir una nueva cultura laboral basada en la eficiencia, la corresponsabilidad y el compromiso para avanzar hacia mejores condiciones de trabajo sin comprometer la competitividad económica de México.