CIUDAD DE VATICANO.- En la Noche Santa, el Papa León XIV presidió la Misa en la Basílica de San Pedro, invitando a los fieles a no tener miedo de apartar las piedras que nos encierran en nuestros sepulcros.
“¡No dejemos que nos paralicen!”, exhortó el Pontífice, recordando que Jesús ha resucitado y que, con su fuerza, podemos dar vida a un mundo nuevo, de paz y unidad.
El Papa destacó que la Resurrección de Jesús es un llamado a la misión, a llevar el anuncio de la buena nueva a todos los rincones del mundo.
Bautismo y Confirmación para Diez Catecúmenos
En la ceremonia, diez catecúmenos recibieron el Bautismo y la Confirmación, simbolizando su entrada en la Iglesia.
“¡Caminad siempre como hijos de la luz!”, les dijo el Papa, recordándoles su compromiso de vivir según los valores de Jesús.
Un Llamado a la Paz y la Unidad
La oración universal incluyó una petición para que los gobernantes trabajen por una paz desarmada y justa, y para que se alimente en la humanidad el amor por los pobres y los marginados.
La celebración de la Noche Santa fue un recordatorio de que la Resurrección de Jesús es un llamado a la esperanza y a la renovación.