- La cuenta oficial del Grupo Ollamani en redes sociales dio a conocer el presente del histórico Azteca
A unos días del esperado encuentro entre las selecciones de Selección de México y Selección de Portugal, el Estadio Azteca —ahora denominado Estadio Banorte— comienza a mostrar que está listo para albergar un evento de talla internacional en su reinauguración.
Durante el fin de semana, Grupo Ollamani compartió en redes sociales imágenes y videos que evidencian los avances finales en el inmueble, particularmente en las pruebas de audio, una etapa clave dentro de la preparación operativa. En los materiales difundidos se observan bocinas funcionando a máxima capacidad, mientras música y anuncios de prueba resuenan en las gradas aún vacías.
De acuerdo con la empresa responsable, estas pruebas tienen como objetivo asegurar una experiencia óptima tanto para la afición como para el correcto desarrollo del evento. “Nuestro Estadio Banorte ha superado las pruebas finales de audio y video en presencia de autoridades del futbol nacionales e internacionales. Nos estamos alistando para recibir a todos los aficionados en una experiencia única”, señalaron.
El duelo entre México y Portugal ha generado alta expectativa por tratarse de dos selecciones con historia, figuras de reconocimiento global y estilos de juego contrastantes. En ese contexto, el funcionamiento integral del estadio —desde el sonido ambiental hasta la producción en cancha— adquiere una relevancia estratégica.
Estas evaluaciones técnicas forman parte de los protocolos habituales previos a eventos de gran formato, donde se revisan sistemas de audio, iluminación, pantallas y logística general. Para el Estadio Banorte, además, representan una oportunidad para reafirmar su papel como sede de espectáculos deportivos de primer nivel.
Con estos avances, la cuenta regresiva hacia la inauguración rumbo al Copa Mundial de la FIFA 2026 continúa. Mientras las selecciones afinan detalles en el terreno de juego, el recinto se prepara fuera de él, con la meta de ofrecer una experiencia a la altura de una noche que promete emociones intensas.