- El especialista Óscar Castañeda advierte que el verdadero reto no es la inflación, sino el sobreendeudamiento acumulado y llama a usar el crédito de forma responsable para evitar complicaciones durante todo el año
CIUDAD DE PUEBLA.- El inicio del año 2026 promete ser complejo para la economía de los hogares mexicanos, con la Cuesta de enero haciendo su aparición una vez más. Óscar Salomón Castañeda Lozada, profesor investigador de la Facultad de Economía de la UPAEP, advirtió que la principal causa de esta presión financiera no es un alza abrupta de precios, sino el desgaste económico que dejan los gastos decembrinos.
A pesar de que el panorama inflacionario con el que cerró 2025 muestra señales positivas, con una inflación general mensual de 0.28% y anual de 4.69%, según cifras del INEGI, el bolsillo de las familias sigue sintiendo el impacto. La inflación subyacente se ubicó en 0.41% mensual y 4.33% anual, mientras que la no subyacente, que incluye productos agropecuarios y energéticos, incluso disminuyó 0.16% mensual, con un crecimiento anual de apenas 1.61%.
“No estamos ante una inflación desbordada, pero las familias llegan a enero con un alto endeudamiento y un ingreso ya comprometido”, explicó Castañeda Lozada. El especialista destacó que algunos productos básicos, como el huevo (-4.11%), el pollo (-1.3%), el plátano (-4.16%) y la papa (-2.69%), registraron reducciones importantes, lo que abre oportunidades de consumo estratégico. Sin embargo, otros artículos, como el tomate verde (27.01%) y el transporte aéreo (19.89%), presentaron incrementos significativos, impulsados por la alta demanda vacacional.
Quintana Roo, Durango, Baja California, Aguascalientes y Jalisco fueron las entidades con mayores incrementos de precios, mientras que Tlaxcala, Hidalgo, Querétaro, Tabasco y Zacatecas mostraron comportamientos más favorables. Puebla, por su parte, se comportó de forma similar al promedio nacional.
La industria automotriz, la textil y las empresas de tecnología serán los sectores más afectados por la Cuesta de enero, debido a la caída en la demanda y la acumulación de inventarios. “La baja en el consumo obliga a las empresas a moderar su producción, impactando el empleo, las contrataciones y el crecimiento salarial”, explicó el académico.
Castañeda Lozada hizo un llamado enfático al uso responsable de las tarjetas de crédito, instando a no verlas como un ingreso extra. “La tarjeta de crédito debe ser un medio de pago, no una ampliación del ingreso. Todo cargo debe pagarse lo antes posible”, subrayó. Advirtió también sobre el riesgo del mal uso de los meses sin intereses y las instituciones financieras no bancarias que ofrecen créditos rápidos, especialmente aquellas sin regulación de la CNBV o la SHCP.
El fenómeno de la Cuesta de enero se extenderá de enero a marzo, periodo en el que se observarán ajustes en precios, consumo, empleo e inversión. Sin embargo, enero también puede ser una buena oportunidad para adquirir bienes duraderos, como tecnología o electrodomésticos, debido a la caída de precios por la acumulación de inventarios.
Finalmente, Óscar Castañeda reiteró que la mejor herramienta para enfrentar la Cuesta de enero es la planeación financiera, destacando la importancia de elaborar un presupuesto, reducir los gastos hormiga y priorizar el pago de deudas. “El arranque de 2026 dependerá del manejo responsable de los recursos. Una buena administración hoy puede evitar complicaciones financieras durante todo el año”, concluyó.