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Lunes, 11 de Diciembre de  2017
10:02

Puebla está ubicada en una de las regiones donde se manifiestan la mayoría de fenómenos naturales del sistema tierra (terremotos, inundaciones, deslizamientos, erupciones volcánicas. El 100 % de la población está amenazada por algunos de los riesgos regionales, especialmente los terremotos; es decir, nuestra vida y bienes están asociados a la manera en que se han venido construyendo y desarrollando nuestras ciudades.

Problemas de planificación, predisposición de los elementos físicos, humanos, sociales y ambientales que por su vulnerabilidad frente a la amenaza sísmica ha ocasionado la generación de escenarios de riesgo a diversas escalas, local y regional. Recordemos que los desastres son resultado de la materialización del riesgo, cuando una sociedad presenta una inadecuada interacción con el ambiente y el entorno material que ocupa.

01sismo01El riesgo sísmico se puede definir como la probabilidad de pérdidas de vidas humanas, materiales, sociales, culturales, económicas, etc., por la manifestación del fenómeno sísmico en un lugar y en un periodo de tiempo específico, con una magnitud e intensidad y cobertura dadas, que inciden sobre los elementos físicos materiales y ambientales.

En ese sentido, el riesgo y particularmente el riesgo sísmico, debe ser concebido como un proceso social complejo en donde participan todos los actores, comunitarios e institucionales que conforman la sociedad, los cuales deben identificar, plantear y desarrollar las políticas, estrategias, programas, proyectos y acciones claves para evitar, disminuir o reducir que eventos sísmicos futuros puedan afectar la vida y bienes de la sociedad.

01sismo02La gestión del riesgo sísmico se convierte entonces en una herramienta eficaz para la planeación del desarrollo seguro de un asentamiento humano, a partir de la conjugación de diversos procesos. En primera instancia, el análisis de riesgos, mediante la evaluación de la amenaza y vulnerabilidad sísmica, que permiten hacer una valoración del fenómeno sísmico en un territorio y la vulnerabilidad de los elementos expuestos, que conforman la red de relaciones del entorno construido físico y ambiental en interrelación con la población que se beneficia de ella.

Las líneas vitales, edificaciones esenciales, edificaciones residenciales son prioridad para los programas de contingencia; en segundo lugar, una vez identificado el riesgo sísmico, se plantean acciones para intervenirlos integralmente mediante procesos para la reducción del mismo, desarrollando estrategias de prevención como la aplicación de normas de construcción sismo resistente y usos del suelo, tanto para edificaciones e infraestructura nueva como las existentes; acciones de mitigación como el reforzamiento de estructuras.

01sismo03Otra importante medida, debido a que no es posible reducir los riesgos totalmente, se deben planear anticipadamente las acciones necesarias para el manejo de los eventos sísmicos, lo cual implica labores de preparación tales como los simulacros que integren grupos de rescate en estructuras colapsadas dotados con equipos adecuados para estas acciones; capacitación a grupos especializados de ingenieros, arquitectos y constructores para la evaluación rápida de daños).

Asimismo, es importante poner atención en los procesos de recuperación y reconstrucción cuya rápida efectividad depende de todas las acciones anteriormente mencionadas y llevadas a cabo previamente, cuyo eje central es la reducción de riesgos que puede llevarse a cabo antes, durante o después de un desastre.

01sismo04Debido a que el riesgo sísmico se construye socialmente, en un proceso de planeación urbana y todas las ciudades deben incorporar la gestión del riesgo sísmico como un elemento transversal y longitudinal dentro de las políticas sectoriales e institucionales del desarrollo, en el cual deben participar cada uno de los actores sociales, comunitarios e institucionales, gestión que debe ser enmarcada en el contexto de las políticas nacionales de desarrollo urbano.

En síntesis, la gestión del riesgo sísmico es una oportunidad para el desarrollo más seguro de las ciudades, que día a día crecen sin ningún control y planificación adecuada. Puebla ha dado desde hace algunos años pasos hacia ese proceso, motivada por los acontecimientos de desastres pasados como el sismo de 1999, la actividad volcánica del Popocatépetl desde 1997 que dio pie a la creación del Centro Universitario para la Prevención de Desastres Regionales CUPREDER.

01sismo05Igualmente, el Gobierno Federal ha adelantado en lo referente la incorporación de la gestión del riesgo sísmico en la planeación urbana, es a través de estimular la evaluación de vulnerabilidad estructural empezando por todas las edificaciones esenciales (edificaciones y estructuras indispensables, edificaciones de atención a la comunidad y edificaciones de ocupación especial), hasta llegar a la evaluación de edificaciones de ocupación normal (es decir las residenciales), así como la aplicación y cumplimiento en todos los sectores de las normas de construcción sismorresistente.

Por último, para que se pueda incorporar adecuadamente la reducción de riesgo de desastres en la planificación de desarrollo de manera integral y coherente es necesario aplicar un nuevo instrumento que sea el eje articulador de la planeación territorial para orientar a los gobiernos locales en el “qué” se requiere y el “cómo” se debe hacer cuando se plantea la necesidad de invertir en reducción de riesgos existentes y prevención de riesgos factibles.

01sismo06Entonces, la gestión del riesgo sísmico en la planeación urbana, debería convertirse en una línea estratégica de los planes de desarrollo de las administraciones municipales y estar dentro de las agendas de los gobernantes, como una herramienta para el mejoramiento de la calidad de vida de la población y la seguridad de inversiones futuras en infraestructura y edificaciones nuevas en zonas de expansión.

Dos elementos importantes y claves en este proceso son: voluntad política y una visión de ciudad a futuro. Invertir en Gestión de Riesgos puede ser el mejor negocio a largo plazo, para que cuando mañana ocurra el evento sísmico las acciones de respuesta y recuperación sean lo menos traumáticas y rápidas posibles, y que la inversión que se haga en este proceso no comprometa los recursos destinados a inversión social, porque la respuesta y la recuperación pueden ser planificadas antes del desastre.

Un proceso planificado de gestión de riesgos en un territorio implica la participación y concertación con cada uno de los actores locales, los cuales tienen responsabilidades y deberes. Esta es una parte clave de este proceso, la cual garantiza su sostenibilidad en el tiempo, consolidándose así una cultura hacia la gestión del riesgo sísmico, en donde la educación juega un papel protagónico, tanto transversal como longitudinalmente en todos los niveles.

Finalmente es importante tener en cuenta que la gestión del riesgo sísmico para la planificación urbana es un proceso muy reciente en México y está presente en los planes de desarrollo apenas en la presente gestión y que se espera no sea eliminada en el siguiente sexenio presidencial. Que se constituya en política pública que otorgue los recursos necesarios para la investigación urbana y la evaluación de la vulnerabilidad para aumentar la capacidad de resiliencia de la sociedad en futuros eventos sísmicos.

Para más información se pueden consultar los siguientes documentos:

1. Reglas de Operación 2016
2. Guía Metodológica para la Elaboración de Programas Estatales de Ordenamiento Territorial. Parte 1
3. Guía Metodológica para la Elaboración de Programas Estatales de Ordenamiento Territorial. Parte 2
4. Términos de Referencia para la Elaboración de Programas Municipales de Ordenamiento Territorial.
5. Términos de Referencia para la Elaboración de Programas Regionales de Ordenamiento Territorial.
6. Términos de Referencia para la Elaboración de Estudios y Proyectos Integrales de Viabilidad y de Costo Beneficio para la Reubicación de la Población en Zonas de Riesgo.
7. Términos de Referencia para la Elaboración de Atlas de Riesgo.
8. Resiliencia: Términos de Referencia para elaborar el Perfil Urbano.

Más información en: https://www.gob.mx/sedatu/acciones-y-programas/programa-de-prevencion-de-riesgos

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